Seguramente el nombre de Amary Guichon no te suene de nada. Sin embargo, es posible que alguna vez te hayas cruzado con él por redes sociales y es que su trabajo tiende a hacerse viral: es un maestro chocolatero que crea esculturas de todo tipo usando la dulce materia prima, y su último trabajo es nada menos que un Fórmula 1 de chocolate.
Ser un artesano del chocolate no es algo muy habitual, pero Guichon comenzó su andadura en dicha profesión a los 14 años, lo que le ha permitido desarrollar una habilidad increíble que le permite dar forma a prácticamente cualquier cosa que imagine.
En esta ocasión se trata de un monoplaza de F1, inspirado claramente en Ferrari por su acabado final. Tiene un tamaño considerable, puesto que está a escala 1:2, y para terminarlo tuvo que invertir siete días de trabajo y utilizar casi 59 kilos de chocolate.
El vídeo que ha compartido en Youtube concentra todo el proceso en apenas cuatro minutos y es increíble verlo del principio a fin:
Se encarga de todo, desde el diseño de las piezas a darles forma, pasando por montaje de las mismas, su unión y rematar los acabados. Destaca el hecho de que no se limita simplemente a hacer una “carcasa”, si no que crea pieza por pieza y luego utiliza el chocolate más líquido a modo de masilla para darle la forma que corresponde.
La atención por el detalle que pone en la obra es enorme y es que no deja de lado elementos como el cinturón de seguridad, el volante (que hasta gira) e incluso las tuercas.
La guinda la pone la decoración, y es que pinta el bólido con los colores de la marca de Maranello, aunque suponemos que se tratará de una pintura comestible. Eso sí, ¿se comerá alguien una obra de arte así?
Os recomendamos pasaros por su canal de Youtube, puesto que el Fórmula 1 de chocolate es solo uno de los increíbles diseños que ha hecho realidad. No tiene pérdida.