Cuando se compra un coche de segunda mano a una gran cantidad de aspectos que hay que tener en cuenta y, por norma general, lo recomendable es hacer una prueba de conducción para ver qué sensaciones transmite el automóvil. El caso de hoy es algo extremo, porque durante la corta prueba, el Ferrari F355 que era potencial objeto de compra acabó siendo pasto de las llamas.

Ocurrió en Francia, concretamente en las calles de Marsella, y el que ha contado lo que ocurrió ha sido el usuario de Instagram tarek_307.

Interesado en un F355, voló desde Los Ángeles al país europeo para comprar este ejemplar concreto del Ferrari, aunque no termina de quedar muy claro qué tenía de especial esta unidad).

Durante el test drive que el dueño hizo, en el que él mismo iba conduciendo y el comprador iba de copiloto, sin motivo aparente el coche prendió fuego en la parte trasera y pronto empezó a quemarse de manera considerable. En un primero momento no se dieron cuenta, solo olía a gasolina más de lo habitual, pero otro conductor les hizo indicaciones señalando que de la trasera estaba saliendo humo.

SCRIPT_INSTAGRAM

Sin un sistema de extinción de incendios en el coche, poco o nada pudieron hacer para parar el desastre y el deportivo italiano acabó siendo devorado por las llamas.

Según comenta en el post, el dueño había sido muy cuidadoso con el Ferrari F355 y lo había mantenido con mimo, habiendo acudido a todas las llamadas a revisión. Apunta que creen que el incendio podría haberse originado en los inyectores, pero no están seguros.

También da algunos datos del ejemplar, como que era uno de los primeros en producirse del modelo, pues data de 1994 y la producción del F355 comenzó justo en ese año y se extendió hasta 1999.