La pandemia de coronavirus está provocando que se extremen las medidas de desinfección y limpieza en casi cualquier zona del planeta, desde los hogares, hasta los comercios e incluso las calles. También los coches, ya que es un lugar con un pequeño habitáculo donde se pueden reunir los gérmenes y bacterias en una alta concentración. Sin embargo, la proliferación de las máquinas de ozono comienza a preocupar a los profesionales dado el riesgo que conlleva para la salud, tanto, que los expertos alertan del peligro de usar ozono en los coches como solución desinfectante y germicida contra el COVID-19.

Moisés Canle, doctor en química y decano de la facultad de ciencias de A Coruña, señala que “el ozono es un gas oxidante muy potente y se conoce desde hace mucho tiempo su capacidad germicida y bactericida. Hace mucho tiempo que se usa en desinfección de aguas, aguas residuales e incluso en ambientes de cerrados de tipo hospitalario”.

Los expertos alertan del peligro de usar ozono en los coches

Su utilización debe realizarse en entornos completamente ventilados

Pero, el doctor Canle también resalta que se trata de un gas tóxico para el ser humano y que debe aplicarse siempre bajo unos protocolos de seguridad y por personal cualificado. “El ozono es un gas extremadamente tóxico y que no se debería respirar en ningún caso. Las aplicaciones del ozono se conocen desde hace mucho tiempo y se puede aplicar siempre por profesionales y empresas acreditadas para ello de un modo totalmente controlado, habiendo estudiando antes el volumen de la estancia donde se va a aplicar, la cantidad de superficie expuesta y teniendo muy claro cuáles van a ser las condiciones de ventilación del local una vez se ha aplicado”.

Por otro lado, el doctor en química nos recuerda que el ozono es un gas que se encuentra en la estratosfera, pero que, a nivel de suelo, se considera un elemento tóxico para el ser humano. Su elevada concentración es uno de los causantes de los altos niveles de contaminación que se registran en grandes ciudades como Madrid o Barcelona y que supone la activación de los ya conocidos protocolos anticontaminación que restringen la circulación del tráfico en función de las etiquetas ambientales de la DGT.

La limpieza por vapor es muy común en los interiores de los coches

Además, el doctor Moisés Canle reitera que el ozono afecta a la mucosa, a los pulmones e incluso a la piel de las personas que entran en contacto con el gas, y que lo convierte en un indicador de una muy mala calidad del aire. Su uso en entornos cerrados, como el interior de un coche, puede provocar que el ozono sea absorbido por los tejidos de la tapicería o se deposite sobre otras superficies de contacto, como el salpicadero o el volante. A pesar de que es un gas inestable y que desaparece en un tiempo relativamente corto, ese período de tiempo es muy complicado de determinar y solo profesionales cualificados tienen los conocimientos necesarios para calcularlo.

Por último, el experto en química hace una alusión a otro elemento utilizado para la desinfección estos días, la luz ultravioleta, y señala que se trata de una luz que puede provocar daños en la visión, incluso la ceguera permanente, a la vez que puede ocasionar quemaduras en la piel.

Si estás pensando en adquirir un cañón de ozono para uso particular, ya sea en una vivienda o en un coche, debes tener en cuenta que no es recomendable su uso y manipulación si no es a través de los medios de un profesional cualificado, debido a los elevados peligros que conlleva por su toxicidad en el ser humano.