Escondidos detrás de un arbusto
E mayo de 2025 saltó la noticia de que la Guardia Civil de Ciudad Real instaló un radar detrás de un seto. El problema es que era casi imposible identificar el coche que cometió una de las infracciones más graves porque no se podía leer bien la matrícula. El límite de este tramo es de 90 km/h y el coche circulaba a 190 km/h.
Los agentes aseguraron en ese momento que no pudieron identificar al propietario del SUV "por razones operativas", por lo que se recurrió al Grupo de Investigación y Análisis de Tráfico (GIAT) de la Unidad de Investigación de Seguridad Vial (UNIS) de Ciudad Real.
Fuente y fotos: Pyramid Consulting