El repostaje del vehículo es una de las operaciones regulares que más desembolso suponen para los conductores. Por eso, no es de extrañar que hayan proliferado las gasolineras ‘low-cost’, ya que, aunque sea de pocos céntimos en pocos céntimos, a la larga el ahorro se nota en el bolsillo.

Sin embargo, no todas las gasolineras son igual de recomendables y un estudio llevado a cabo por el Club de Automovilistas Alemanes (Allgemeiner Deutscher Automobil Club, ADAC) ha puesto de manifiesto cuáles son las que hay que evitar: las que están situadas en autopistas y autovías.

¿El motivo? Tienen el combustible a un precio mayor del habitual. Según los datos recopilados, el precio promedio del diésel y la gasolina durante el verano rondaba en Europa los 1,37 y 1,39 euros, respectivamente. Sin embargo, en las estaciones de servicio situadas junto a estas carreteras se daban sobreprecios de 40 céntimos por litro y, en los casos más extremos, de hasta 54 céntimos por litro.

Incluso con una diferencia menor, llenar un depósito de, digamos, 40 litros puede tener un coste muy diferente, pero la diferencia con tales márgenes puede ser abismal.

Es por eso desde ADAC dan dos recomendaciones para evitar pagar de más.

El primero es de lógica: evitar repostar en estas gasolineras. Es algo fácil de decir, pero no siempre de llevar a cabo. Si se va a afrontar un viaje largo, lo recomendable es empezarlo con el depósito lleno, pues una estación de servicio urbana va a tener mejores precios. Y, si con el depósito no alcanza para llegar al destino, en lugar de repostar en una estación que esté pegada a la autopista, ir a una que esté un poco más alejada hará que los precios sean algo menores.

El segundo es intentar repostar por la tarde, ya que entonces los precios suelen ser ligeramente inferiores a los que hay por la mañana.