Aunque en Periodismo del Motor no acostumbramos a tratar temas relacionados con los viajes interestelares o los avances en la carrera espacial, una noticia relacionada con un motor con el que se puede viajar más rápido que la luz merece una excepción. Un equipo de físicos habría demostrado recientemente que esta tecnología es posible, aunque suena a auténtica ciencia ficción.
Como explican desde Computer Hoy, el motor en cuestión se denomina warp drive o motor de curvatura y, por el momento, es un concepto teórico. Sin embargo, esa teoría demuestra que el motor permite viajes a velocidades superiores a la de la luz, lo que es posible deformando el espacio-tiempo.
¿Cómo funciona el motor warp drive?
Su funcionamiento se basa en la teoría de la relatividad general de Albert Einstein en el que al contraer el espacio frente a una nave espacial y expandirlo detrás de ella se crea una burbuja de curvatura que mueve dicha nave. Si bien dentro de esta burbuja la nave no se movería más rápido que la luz localmente, sí lo haría el espacio a su alrededor, lo que se traduce en desplazamientos efectivos a velocidades estratosféricas.
El concepto del motor warp drive presenta importantes desafíos más allá de que sea, en este momento, algo teórico. Uno de estos obstáculos es la necesidad de una forma de energía exótica con densidad negativa, lo cual aún no se ha demostrado que exista, mientras que la cantidad de energía necesaria para realizar estos viajes sería colosal, equivalente a la masa-energía de planetas enteros. Luego está el problema de la estabilidad y el control de la burbuja de curvatura, así como las posibles consecuencias físicas.
Incluso ante lo difícil de que este concepto se materialice en un motor real, organismos como la NASA están explorando su viabilidad. Uno de estos organismos es Applied Physics, una organización sin ánimo de lucro, quien ha desarrollado un concepto práctico y viable de un motor warp drive denominado “modelo de accionamiento de deformación de velocidad constante”.
Ahora, los científicos e investigadores de Applied Physics, que ha lanzado la plataforma Warp Factory, se centran en el desarrollo de nuevos materiales de altísima densidad, los cuales serían necesarios para construir una unidad de deformación del espacio-tiempo.