Detrás de muchos coches abandonados en graneros durante décadas se esconden interesantes historias como es el caso de este Citroën BX de 1983 abandonado. No estuvo exactamente abandonado, pero sí ha permanecido sin uso durante 38 años. Su dueño era un ingeniero de la Real Fuerza Aérea británica que estuvo involucrado en el proyecto Thrust 2. Apenas utilizó la berlina francesa cinco años.
Esta historia comienza en Lincolnshire, al este de Inglaterra. El dueño del BX lo compró nuevo en 1983, el mismo año en que el Thrust 2 estableció un récord de velocidad en tierra. Para el que no lo sepa, el Thrust 2 era un vehículo con motor a reacción diseñado y construido para batir el récord mundial de velocidad en tierra. Y el propietario del Citroën trabajaba en este proyecto.
Compró el Citroën BX en 1983 y lo dejó abandonado después de usarlo cinco años
Curiosamente, el vehículo que utilizaba este ingeniero para sus desplazamientos cotidianos era una cómoda berlina generalista. Usó el coche durante cinco años, hasta que en 1988 lo guardó en un granero y unca más lo volvió a conducir. En ese momento, acumuló 47.450 millas, unos 76.000 kilómetros. Tenía la intención de conservarlo hasta que una de sus hijas se sacase el carné. Sin embargo, el tiempo transformó ese arreglo temporal en un largo período de abandono.
La hija aún recuerda viajar en el asiento trasero con su hermana menor, cuando ese coche no tenía cinturones de seguridad en las plazas traseras (no eran obligatorios). También recuerda el comportamiento peculiar de la suspensión hidroneumática, tan característica en la marca de los chevrones hasta los años 2000. Finalmente, el ingeniero de la RAF falleció a finales de 2024.
Los chinos del canal The Late Brake Show en YouTube encontraron este Citroën BX de 1983 abandonado en el granero, con la participación de un especialista en Citroën. El coche tenía importantes daños por corrosión, mientras que la humedad y los ratones han deteriorado parte del interior. Falta una rueda por completo y el coche está apoyado sobre unos troncos. Durante el intento de rescate, se inflaron los neumáticos, pero el motor no volvió a arrancar. Ahora la familia espera que algún aficionado a los clásicos se encargue de su restauración, lo cual no será tarea fácil.
Del Thrust 2 a una confortable berlina francesa
El contraste entre el coche particular del ingeniero y el proyecto en el que colaboró es sorprendente. El 4 de octubre de 1983, en el desierto de Black Rock, Nevada, el Thrust 2 alcanzó los 1047,49 km/h, estableciendo un nuevo récord mundial de velocidad en tierra. Empleaba un motor a reacción Rolls-Royce Avon y representaba un desafío tecnológico completamente distinto al que afrontaban los fabricantes de automóviles tradicionales.
Por su parte, el Citroën BX 16RS del ingeniero británico recurría a un motor de gasolina de cuatro cilindros y 1.6 litros, que producía 92 CV y 137 Nm de par motor. Con un peso aproximado de 940 kg, tardaba 13,5 segundos en alcanzar los 100 km/h y alcanzaba los 176 km/h de velocidad punta.
Diseñado por Marcello Gandini, el BX se produjo entre 1982 y 1994, con un total de 2.315.739 unidades, convirtiéndose en uno de los modelos más representativos de la época, tanto del ingeniero italiano como de la marca francesa.