La instauración de zonas de circulación especiales y/o limitadas en el centro de las ciudades europeas es algo cada vez más extendido. En España hemos asistido a la creación de las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE), pero en otros lugares han tomado medidas más extremas, como es el caso de Londres, donde para rebajar la congestión del tráfico en las zonas con más aglomeración de vehículos en horas punta hay que pagar una suerte de peaje para entrar.
Además, no se trata de uno barato, puesto que cuesta 15 libras esterlinas, lo que al cambio suponen unos 17,62 euros. Además, si te cogen en la zona sin haberlo pagado, la multa correspondiente es de 240 libras (unos 282 euros) y además es posible que se cometan acciones legales contra el infractor.
Es una buena medida disuasoria, puesto que según Transport For London (TfL), desde su implementación, allá por el lejano 2003, se ha rebajado un 30% el número de atascos y se han registrado aumentos en el uso del transporte público, de la bicicleta y de peatones que van andando de un lugar a otro.
Sin embargo, como todo en la vida, hay niveles y niveles, y es que hay un tipo de vehículos que aunque no están exentos de este pago, se niegan a cumplir con él: los que pertenecen a las embajadas diplomáticas de otros países.
Transport For London ha llevado a cabo una lista con cuáles son las que acumulan una mayor cuantía en multas, que no van a tener que pagar, y en la cúspide de la lista está la embajada de Estados Unidos, que tiene en su cuenta nada menos que 14.645.025 libras, es decir, unos 17,2 millones de euros según el cambio actual.
Es el caso más destacado, pero los otros dos que le acompañan en el podio tampoco se quedan atrás: la embajada de Japón acumula una deuda de 10.073.988 libras, es decir, algo más de 11,8 millones de euros; y en el tercer puesto está la de India, cuyo ‘debe’ asciende hasta las 8.551.835 libras, algo más de 10 millones de euros.
TfL ha puesto sobre la mesa que entre las 162 embajadas que hay en la lista, el montante que deben en multas no pagadas es de 143.527.113 libras esterlinas, es decir, más de 168 millones de euros.