Todos sabemos que Elon Musk, CEO de Tesla y SpaceX, tiene planes ambiciosos para la mayoría de sus empresas. Si con Tesla está revolucionando el sector del automóvil con sus coches eléctricos, en SpaceX aspira a colonizar el espacio. O, mejor dicho, Marte. Aunque antes de lograrlo, será necesario que su compañía construya 1.000 naves espaciales Starship.
Esto llevará tiempo, considerando que solo hay unas pocas de esas naves en diferentes etapas de construcción en estos momentos. Además, ninguna de ellas ha estado en el espacio, y mucho menos en Marte. Sin embargo, Musk utilizó su plataforma de comunicación preferida, X (anteriormente, Twitter), para sugerir que SpaceX podría necesitar construir naves más rápido de lo que inicialmente se planteó para hacer realidad su colonia en Marte.
Musk quiere 1.000 naves espaciales antes de llegar a Marte
“Para lograr la colonización de Marte en aproximadamente tres décadas, necesitamos que la producción de naves sea de 100 al año, pero idealmente que aumente a 300 al año”, escribió el CEO de SpaceX en la conocida red social.
Esto significa ensamblar entre 1.000 y 3.000 naves espaciales operativas y funcionales en la próxima década. Para poner estas cifras en perspectiva, durante las últimas tres décadas Boeing ha construido de madia unos 300 aviones 737 al año. Si tenemos en cuenta que estas aeronaves son más fáciles de construir que los cohetes que deberían llegar a Marte, y el hecho de que Boeing sabe cómo se construyen, SpaceX tiene un gran desafío por delante.
Además, Gwynne Shotwell, jefa de operaciones de SpaceX, dijo el año pasado que los ingenieros han “diseñado Starship para que se parezca lo más posible a las operaciones de aviones… Queremos hablar de docenas de lanzamientos al día, si no cientos de lanzamientos al día”.
Las naves no solo transportarán tripulantes
Esta estrategia responde a la necesidad de SpaceX de transportar millones de toneladas en equipamiento para un asentamiento teórico en Marte.
Según se informa a través de Ars Technica, muchos de estos lanzamientos serán cisternas de reabastecimiento de combustible para naves Starships necesarios para hace realidad los viajes interplanetarios.
Al mismo tiempo, se están diseñando las naves espaciales para que se adapten a diferentes funciones (transporte de tripulación y carga, reabastecimiento de combustible, depósitos y despliegue de satélites), mientras los propulsores Super Heavy que impulsarán los cohetes espaciales serán reutilizados con mayor frecuencia las propias aeronaves.
Estos son solo parte de los ambiciosos objetivos y los enormes desafíos a los que se enfrenta Elon Musk si quiere lograr su misión de colonizar Marte en las próximas tres décadas. Y no parece ni tan siquiera estar cerca de conseguirlo.