La DGT adquiere 30 nuevos radares móviles que serán utilizados en las carreteras de 13 provincias españolas (Almería, Asturias, Cáceres, Cádiz, Cantabria, Jaén, Madrid, Málaga, Murcia, Ourense, Palencia, Sevilla y Teruel). Estos 30 cinemómetros láser tiene un valor de 66.550 euros cada uno, por lo que la suma total invertida rozará los dos millones de euros (1.996.500 euros, exactamente) cuando la empresa adjudicataria entregue los aparatos en un plazo de dos meses.

Entre las condiciones que figuran en el anuncio de licitación de contrato publicado en el Boletín Oficial del Estado sobre los 30 nuevos radares de la DGT se especifican varias características que deben cumplir los sistemas de medición. Tendrán una garantía de dos años y cada equipo estará formado por un cinemómetro con tecnología de barrera láser, una cámara digital de alta resolución (o dos cámaras digitales con objetivos de gran angular), un ordenador para capturar y procesar las imágenes, un flash con sincronizador, baterías y cargadores, trípode y soporte para vehículo así como maletas de transporte.

La tecnología de barrera láser de los 30 nuevos radares de la Dirección General de Tráfico consiste en dos haz de luz infrarroja que cruzan la carretera en perpendicular de lado a lado y está separados entre sí por unos centímetros. Cuando un vehículo atraviesa el primer haz, el sistema calcula el tiempo que tarda en llegar al segundo. Con ese dato más el de la distancia de separación entre las dos células, puede calcular la velocidad de un turismo siempre que este no supere los 320 km/h.

Lo más sorprendente es que este sistema permite la monitorización de varios carriles y funciona tanto de día como de noche. Según los Presupuestos Generales del Estado de 2015, la DGT espera recaudación alcance los 360,91 millones de euros con la incorporación de los nuevos radares.

Fuente: ElMundo