¿Cuánto cuesta mantener un coche en propiedad? Esta es la gran pregunta que surge a la hora de adquirir un vehículo nuevo. El hecho de saber si compensa o no gastar lo que la marca y/o el concesionario pide por él en relación al uso que le vamos a dar, o a lo que nos va a costar a lo largo de su vida útil. Y para determinar la respuesta, desde el IDAE sugieren que tengamos en cuenta varios aspectos clave:

Tipo de vehículo

Lo primero y más importante de todo a la hora de determinar cuánto cuesta mantener un coche es el tipo de vehículo. Es decir, si se trata de un turismo al uso, o si por el contrario estamos hablando de un vehículo comercial, ya sea de un ligero o de una furgoneta de mayores dimensiones.

Combustible y precio

Otro de los aspectos clave es saber qué combustible utiliza el vehículo a tener en cuenta. Además, ya no solamente contamos con opciones diésel y de gasolina. Sino también 100% eléctricos, híbridos, híbridos enchufables, micro híbridos... Y eso si nos referimos a los electrificados, porque también existen alternativas de gas, tanto GLP como GNC. En este campo también habría que determinar el precio medio del litro, kWh o kilogramo.

Tamaño

El tamaño del vehículo también influye en cuánto cuesta mantener un coche a lo largo de su vida útil. Eso sí, en este campo el IDAE tan solo nos ofrece tres opciones entre las que elegir: pequeño, mediano y grande. Quizá sería más certero determinar la longitud y/o el peso del automóvil.

Precio de compra y método de pago

Quizá el precio de compra y el método de pago sea el aspecto más importante en relación al coste del vehículo, o al menos la cantidad más grande a tener en cuenta. Y es que no solo importan cuánto pagaste por él, sino cómo: en caso de financiación hay que leer bien la letra pequeña para tratar de averiguar la cantidad final desembolsada.

Recorrido anual y tipo de desplazamiento principal

¿Cuántos kilómetros recorres al año y por dónde haces la mayoría de ellos? Esto, unido al coste del combustible o la electricidad, es muy importante para calcular el coste de mantenimiento de un coche. No es lo mismo hacer 10.000 km al año, la mayoría por ciudad, que por autopista o carreteras secundarias; por poner un ejemplo rápido.

Tamaño del municipio

Aunque no lo parezca, el tamaño del municipio en el que se resida también es importante a la hora de determinar los gastos. En el IDAE, no obstante, tampoco exigen demasiada información para calcular el gasto, ya que únicamente hay tres divisiones en este sentido: pequeño, que es una población inferior a 20.000 habitantes; mediano, que oscila entre esa cifra y los 200.000; y grande, que es ya superando los 200.000 habitantes.

Aparcamiento

¿Tienes aparcamiento? ¿Lo dejas en la calle? ¿Cuentas con un garaje en propiedad, o alquilado? Todos los gastos cuentan, y saber este dato también resulta importante. De hecho, hay una opción que también debes contemplar, que es la de aparcar con asiduidad en la calle, pero en zonas de estacionamiento regulado, en las que hay que pagar.

Seguro e impuesto de circulación

El seguro y el impuesto de circulación son dos gastos inherentes a un coche, están asociados a él sí o sí y hay que pasar por el aro todos los años. Por eso, como las cantidades oscilan mucho en función de la motorización y el tipo de vehículo que tengamos entre manos, se trata de un factor importante a la hora de calcular cuánto nos cuesta nuestro coche.

Mantenimientos, reparaciones...

El último de los puntos a destacar a la hora de saber cuánto cuesta mantener un coche no es realmente uno, sino varios. ¿Cuánto calculas que puedes gastar anualmente entre mantenimientos y reparaciones? Además, tampoco conviene olvidar otros grandes gastos, como podrían ser las multas de tráfico, los peajes, lo que te gastas en lavarlo, etc.

Fuente: IDAE