A todo jugador del Real Madrid le gustan tres cosas: la moda, las mujeres bonitas y los cochazos. Cristiano Ronaldo compartía los mismos intereses antes de llegar a España. Su garaje de Mánchester contaba con diversos modelos: BMW X5 4.8i SE, Ferrari F430, Bentley GT Convertible, Audi R8 y Rolls Royce Phantom, entre muchos otros.
A principios de año estampó un Ferrari 599 GTB Fiorano en un túnel. Pero como dice el refrán español, “a rey muerto, rey puesto”. Ronaldo quiere comprar el último y más moderno deportivo de la marca italiana, el Ferrari 458 Italia. Se trata de un biplaza con un bloque de 4.5 litros y 578 CV.
Cristiano Ronaldo tiene la invitación personal de Luca Cordero di Montezemolo, patrón de Ferrari, para ir a probar el deportivo al circuito privado de Fiorano que tiene la marca en Maranello.
Por darle patadas a un balón, un niño, que es lo que es, vive asi, a cuerpo de rey...
En España tenemos lo que merecemos.