Estamos acostumbrados a ver ‘barnfinds’, coches abandonados a su suerte en graneros, garajes y lugares similares. Lo que no es tan común, aunque también ocurre de cuando en cuando, es que directamente se abandone un concesionario con todo lo que hay dentro. El paso del tiempo y los vándalos/delincuentes suelen hacer que su estado acabe siendo deplorable.

Aunque es algo muy de nicho, en Youtube hay quien se dedica a la tarea de buscar y encontrar edificios de toda índole que han sido abandonados a su suerte, como es el caso de ‘Forgotten Buildings’.

Entre sus hallazgos, de cuando en cuando aparece un concesionario, en ocasiones más escondidos, en otras a plena vista, como es este caso, pues se trata de una construcción independiente que, por lo que se ve, está situada al lado de una carretera en algún punto por determinar de Alemania.

Según comentan en el vídeo, originalmente era un concesionario de Lada, aunque más adelante pasó a serlo de Kia. De manera paralela, contaba con un taller multimarca, lo que explica que en su interior no se encuentren solo vehículos de la marca coreana.

Según parece, era un negocio familiar, pero la cosa se torció hará unos 15 años. En aquel momento lo llevaban dos hermanos, pero hubo algún tipo de conflicto entre ellos y decidieron separar sus caminos. No se sabe el motivo por el que el negocio no llegó a traspasarse, pero el resultado fue que el edificio fue abandonado a su suerte.

En dichas condiciones y con más de una década a sus espaldas sin registrar actividad, ha pasado lo que tenía que pasar: todo está manga por hombro.

Imaginamos que primero entrarían en acción los ladrones, para intentar hacerse con repuestos y todo lo que pudiera tener algo de valor, aunque en términos generales los coches están bastante “enteros” y siguen teniendo piezas de valor. Luego llegaría el turno de vándalos y curiosos, que se encargaron de destrozar todo lo que había en el lugar.

En el clip se pueden ver modelos distinta antigüedad, pero la mayoría son de mediados o finales de los 2000 o principios de los 2010: un Kia Ceed, un Nissan Almera o un Volkswagen Passat.