¿Es posible comprar uno de los coches de segunda mano por menos de 1.000 euros que hay a la venta y no hacerte con algo que esté casi para tirar? Pues sí. Existen una serie de modelos que son muy apetecibles en el mercado de vehículos usados. No tendrás que gastar una gran cantidad de dinero en ellos y aún les queda cuerda para varios años más. Estos son nueve buenos ejemplos:
Dacia Logan
Si hablamos de coches baratos, Dacia es el rey. El Logan es una berlina de lo más económica y puedes encontrarlo de segunda mano por menos de 1.000 euros. Eso sí, no te esperes ni la más mínima concesión al lujo o al diseño cuidado. Sin embargo, suele ser bastante duradero y tiene mucho espacio en el maletero.
Ford Fusion
Ford se sacó de la chistera un concepto de coche muy extraño y a la vez práctico: el Fusion. Un modelo tremendamente grande en su habitáculo, pero no demasiado voluminoso por fuera. Además, tiene una altura libre al suelo es mayor a lo normal, así que puedes salir a algún camino de tierra sencillo sin demasiados problemas.
Nissan Primera
Cuando Nissan todavía estaba en la lucha por vender un sedán de lo que era tamaño medio en la época, el Primera era una alternativa muy buena en el segmento. Ahora puedes encontrar unidades en el mercado de coches de segunda mano por menos de 1.000 euros. Un modelo relativamente grande, agradable de conducir y con motores fiables.
Citroën Xsara
El famoso Xsara de Citroën es una berlina compacta de las más fiables de su época. Tenía motores diésel y gasolina, y raro será que te den algún problema. En marcha es bastante cómodo y no resulta demasiado grande para moverte por la ciudad. El propulsor 1.6 de gasolina le hacía moverse de manera ágil y era hasta entretenido de conducir.
Peugeot 106
Peugeot dotó al mítico 106 de un motor a prueba de bombas: el bloque de gasolina atmosférico 1.1 con 60 CV de potenica. Está bien, no es el adalid de las prestaciones, pero no consume mucho y para circular dentro de las poblaciones es más que suficiente. Eso sí, no esperes comodidades como airbags o aire acondicionado.
Toyota Yaris
Toyota siempre sale en lo más alto de los índices de fiabilidad. Y el Yaris de primera generación ha dado buena muestra de ello, aguantando el paso de los años con bastante dignidad. La versión 1.0 de 68 CV fue incluso nombrada motor del año en sus inicios, pero tanto esa mecánica como la 1.3 de 85 CV dan muy pocos problemas.
Opel Corsa
Opel construyó uno de los modelos utilitarios más robustos con la tecera generación del Corsa, conocida como 'C'. En lo único que te tienes que fijar es en que no tenga ningún fallo eléctrico, porque en lo que se refiere a motores se trata de un vehículo la mar de fiable. Además, no suele consumir mucho, especialmente con mecánicas diésel.
Renault Mégane
Resulta bastante complicado encontrar un Mégane de la generación que se comercializó a finales del siglo pasado con menos de 200.000 km, pero su motor de gasolina 1.4 de 95 CV, o incluso el 1.6 de 110 CV, no suele generar demasiados dolores de cabeza. La versión Coupé de este Renault sigue luciendo bien y permite alguna que otra concesión a la diversión.
Ford Focus
Seguramente ni el más optimista de los directivos de Ford se imaginaba que la primera entrega del Focus iba a iniciar una saga tan exitosa. El RS de la foto no se encuentra entre los coches de segunda mano que cuestan menos de 1.000 euros, pero a buen seguro podrás encontrar ejemplares con un buen motor, como el 1.6 de gasolina de 100 CV, por ese precio.