A veces, los fabricantes de automóviles realizan prototipos que anuncian próximos modelos, características o lenguajes de diseño. Otras, en cambio, se tratan de versiones espectaculares y exclusivas que se quedan solo en eso, en prototipos. La historia está llena de coches que no llegaron a producción, lamentablemente. Porque habrían sido auténticas joyas. Aquí te presentamos algunos ejemplos:
Audi TT MK1 2.7 V6 375 CV
En 1998, apareció la primera generación del Audi TT, un coche que revolucionó el concepto de diseño de la marca alemana. Con el tiempo, aparecieron versiones más potentes, como el TT Quattro Sport y el TT VR6 con 250 CV. Sin embargo, en Ingolstadt crearon un Audi TT 2.7 V6 que alcanzaba, nada menos, que los 375 CV.
Era capaz de hacer el 0 a 100 km/h en 4,8 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 295 km/h. Pero lo que hacía realmente especial a este TT, además de la mecánica, eran las modificaciones que efectuaron los ingenieros en el chasis para poder incorporar el motor V6 sobrealimentado mediante dos turbos. Un bloque que luego movería al Audi RS4 B5. De haberse producido, este Audi TT habría puesto nervioso a más de uno en Porsche…