No todo aquel modelo que se lanza al mercado triunfa. De hecho, pocos consiguen mantenerse en el TOP de ventas después de varios años. En esta selección vamos a repasar varios de los coches que estuvieron muy poco tiempo a la venta. A lo mejor estaban bien pensados, o a lo mejor no. Sin embargo, no acabaron calando entre el gran público y su número de matriculaciones no fue suficiente como para que siguieran. Éstos son:

Smart Roadster

El Smart Roadster estuvo tres años a la venta. Era un auténtico kart matriculable, un coche deportivo pero muy pequeño. Pesaba muy poco, lo cual es bueno. Sin embargo, sus motores eran muy poco potentes y resultaba un coche caro. Además, su practicidad se acercaba bastante a la de una motocicleta, ya que era realmente angosto.

Saab 9-5 Sport Wagon

Tan solo se comercializaron 27 unidades del Saab 9-5 Sport Wagon, por lo que se le puede considerar el líder de esta selección de coches que estuvieron muy poco tiempo a la venta. De todas formas, hay una explicación para ello: fue lanzado en el año 2011 y al final de ese mismo curso la firma sueca se declaró en bancarrota. Hoy en día es un modelo bastante cotizado.

Renault Avantime

El Renault Avantime es un clásico en este tipo de listas. Solamente se comercializó entre los años 2001 y 2003, ya que sus números de ventas fueron un completo estrépito. A un diseño demasiado extraño se le sumó un concepto sin ningún sentido. Se trataba de un monovolumen con tres puertas, aspecto deportivo y motores que gastaban mucho combustible.

Nissan Pulsar

El Nissan Pulsar fue el encargado de tomar el relevo del Almera, un coche que supuso un relativo éxito para la firma nipona. Sin embargo, llegó en 2013, en pleno auge de los SUV. Aun teniendo más sentido que estos no acabó calando, y además tenía un diseño bastante soso. Un lustro fue lo que duró en el catálogo de Nissan, demasiado incluso teniendo en cuenta sus números comerciales.

Honda FR-V

El Honda FR-V fue una reinterpretación a la japonesa del Fiat Multipla. Un monovolumen más agraciado en cuanto a imagen pero con un interior demasiado raro. Y es que no estamos acostumbrados a un habitáculo con seis asientos, y tres de ellos en la fila delantera. Aun así, consiguió sobrevivir cinco años... sin apenas matriculaciones.

Mercedes Clase R

El Mercedes Clase R llegó al mercado en el año 2008, aproximadamente dos años después de que el Nissan Qashqai pusiera de moda las carrocerías aventureras. A pesar de tener unos buenos ingredientes para triunfar, su aspecto de monovolumen después de que la fiebre por estos hubiese pasado a mejor vida le acabó penalizando. Duró poco más de tres años a la venta.

Peugeot 1007

El Peugeot 1007 era, con ni siquiera 3,75 m de longitud, el coche perfecto para la ciudad. Además, su interior estaba muy bien aprovechado, aunque tenía un maletero muy pequeño. Pero sus puertas laterales, que solo tenía una por cada lado, eran correderas. Y aunque facilitaban mucho la entrada y la salida del vehículo, fue algo que acabó pasándole factura porque no gustaron.

Suzuki Kizashi

El Suzuki Kizashi fue una berlina que pretendía luchar contra otros como el Mazda 6 o el Skoda Superb. Estaba bien construido y era muy espacioso por dentro. Además, su comportamiento dinámico no era ni mucho menos malo. Pero la gente no aceptó pagar tanto por un Suzuki, que acostumbra a vender coches más baratos, y su motor de gasolina 2.4 de 178 CV era bastante gastón.

Hyundai Veloster

El Hyundai Veloster era un coche asimétrico. Una puerta por el lado del conductor y dos en el perfil contrario. Aparentemente es una buena solución, pero no acabó gustando mucho en Europa. Porque al otro lado del charco no le va del todo mal. Su diseño no estaba mal, pero el tema de las puertas hizo que fuese uno de los coches que estuvieron muy poco tiempo a la venta.