Hay algunas ocasiones en las que la Historia no trata como debería a artículos o personajes que deberían haberse convertido en leyendas. En este artículo rescatamos algunos de los coches olvidados de 1990 que se deberían tener más en cuenta en cuanto a su reconocimiento popular. Vehículos con un rol secundario pero que bien podrían haber sido más valorados.

De Tomaso Guarà

El primer modelo de esta lista de coches olvidados de 1990 es el De Tomaso Guarà, cuya inspiración fue obtenida por Alejandro de Tomaso del prototipo de Maserati llamado Barchetta Stradale, cuyo anuncio fue a principios de la década. Dispone de una carrocería de fibra de vidrio y kevlar, así como de un chasis de aluminio.

La suspensión bebe directamente de las fuentes de Fórmula 1, y el corazón encargado de mover a este deportivo es de origen BMW (aunque en un principio se coqueteó con Ford). Un bloque V8 al que también vimos en el 840Ci, y el cual rondaba los 300 CV de potencia. Solo existieron 52 unidades fabricadas entre 1994 y 2004.

Lotus Elan M100

Lotus produjo el Elan M100 entre los años 1989 y 1995, pero únicamente se hicieron 4.700 unidades en dos versiones diferentes, llamadas SE y S2. Destacaba por su mínimo balanceo de la carrocería gracias a su chasis rígido, y contaba con una plataforma de tracción delantera.

Estaba disponible con dos motores de 1,6 litros de cilindrada, uno atmosférico y otro turbo con 165 CV, ambos en posición delantera. En su momento los más entusiastas no supieron digerir un deportivo con tracción delantera, si bien era uno de los más rápidos de su tiempo. Finalmente, Kia compró sus derechos y lo matriculó en Corea.

Alfa Romeo 164

Cierto es que este Alfa Romeo llegó al mercado unos pocos años antes de la década de los '90 (concretamente, en 1987), pero el punto álgido de su popularidad sí que se alcanzó en el momento referido. Especialmente si nos centramos en las versiones más prestacionales, el Quadrifoglio Verde y el Q4.

Antes de ellos, la firma del biscione se centró en aquellos conductores que buscaban un coche premium. Que tuvieran algún modelo en el que pensar fuera de los clásicos alemanes. La variante Quadrifoglio Verde montaba un bloque turbo de 2,0 litros con 232 CV. Fue sustituido en 1998 por el 166, que igualmente pasó sin pena ni gloria.

Honda Accord Type-R

A día de hoy casi nos hemos olvidado de él, pues ya hace años que Honda descatalogó al Accord en la gama de nuestro país. Pero allá por el año 1998 veía la luz la variante Type-R, una berlina deportiva con un bloque VTEC de 2,2 litros bajo su capó. Este erogaba 220 CV de potencia.

De acuerdo a la versión estándar, el Type-R tenía un chasis y una suspensión más rígidos. Ahora bien, ahí no se quedaba la cosa: asientos firmados por Recaro, diferencial de deslizamiento limitado, doble salida de escape, frenos más potentes... Su producción cesó en 2002 tras 3.789 unidades matriculadas.

Maserati Shamal

Tan solo existieron 369 unidades de este Maserati llamado Shamal, surgido de una colaboración entre la firma del tridente y el afamado diseñador de coches Marcello Gandini. Un gran turismo de 2+2 plazas que se produjo entre los años 1990 y 1996, la cual no fue una buena época para la marca italiana.

Utilizó multitud de componentes procedentes del Biturbo, si bien la plataforma la heredó de la variante Spyder, más carta. Bajo su capó montó un bloque V8 biturbo de 3,2 litros de cilindrada cuya potencia alcanzó los 326 CV.

Ferrari 456

Parece increíble pensar en que un Ferrari esté infravalorado, pero con el 456 consideramos que así ocurre. Encargado de tomar el relevo del 412 de cuatro asientos y motor delantero, la compañía del Cavallino Rampante lanzó al mercado este modelo en el año 1992 con unos 'pintones' faros escamoteables.

Montaba un motor V12 de 5,5 litros y casi 450 CV de potencia heredado del Dino V6. Una única alternativa con la que superaba los 300 km/h de velocidad punta. Se fabricaron 3.289 ejemplares y su fabricación echó la persiana 5 años después, en 1997, para ser sustituido por el 612 Scaglietti.

Aston Martin Vantage V550

Aston Martin es otra de esas marcas que se caracterizan por tener, casi siempre, éxito en todos sus lanzamientos. Parecía una simple cuestión de tiempo que el Vantage V550 hiciera lo propio, pero entre todas las versiones únicamente se fabricaron 279 ejemplares, entre las variantes 'estándar' y Le Mans.

Esto le convierte en un coche muy exclusivo, pero también con una línea de diseño muy atractiva. Sea como fuere, su propulsor de gasolina de 5,3 litros heredado del Virage recibió diversas modificaciones para llegar a superar los 550 CV.

Renault Sport Spider

El Renault Sport Spider fue uno de los máximos exponentes de los '90 de la idea "no me multipliques la potencia, divídeme el peso". Renault triunfó tanto con el 5 Turbo que se vio 'obligada' a la creación de una división prestacional. El Spider sería la primera piedra y su producción comenzó en el año 1996.

Las puertas se elevaban hacia arriba y su redondeado diseño llamaba mucho la atención. El chasis era de aluminio y la carrocería de diversos plásticos compuestos. Como propulsor utilizaba el de un Clio Williams pero con unos 150 CV que cundían al máximo dado su bajo peso. Se entregaron algo más de 1.700 unidades.

Nissan 100NX

El Nissan 100NX era un modelo nipón que tenía una filosofía de lo más particular. Un peso reducido como principal reclamo y un motor que bien podía ser de 1,6 litros o de 2,0 litros, procedente del Nissan Sentra. A todo esto, el chasis era compartido con el Pulsar de 1997.

Contaba, por tanto, con un sistema de tracción delantera. Además, se podía escoger entre dos carrocerías diferentes, una con techo rígido y otra de tipo 'targa' denominada T-Top. Por desgracia sus ventas no fueron las esperadas para Nissan y acabó desapareciendo sin pena ni gloria.

Lexus SC

Terminamos con este ranking de coches olvidados de 1990 con un Lexus. Un SC que puso en la cúspide del lujo a la firma nipona, compitiendo, entre otros, contra el Mercedes CL. Por un lado estaba el SC 400 con un bloque V8 de 4,0 litros, mientras que el SC 300 se situaba en el escalón inmediatamente inferior con su motor de 3,0 litros y 6 cilindros.

Este último fue la única opción con transmisión manual. Sea como fuere, la primera generación duró hasta el año 2000, después de matricular unas 33.000 unidades del SC 300 y casi 50.000 del SC 400 en todo el mundo.