A lo largo de los años las colaboraciones en el mundo de la automoción han dado lugar a modelos de lo más extraños. Coches con motor de otra marca que no nos esperábamos. Algo que resulta mucho más extraño que las sinergias que se dan en la actualidad por la que los fabricantes comparten mecánicas. Y hemos hecho una selección con varios ejemplos que probablemente no conocías.
Toyota 2000GT
El Toyota 2000GT surgió de una colaboración entre la firma nipona y Yamaha, que en principio iba a fabricar un sucesor para el Nissan Fairlady. Sin embargo, Nissan acabó realizando el proyecto en solitario y Yamaha tuvo un papel protagonista en el diseño, el motor y la fabricación de este deportivo.
Ford Focus ST
Por si no lo sabías, el Ford Focus ST también es otro de los coches con motor de otra marca. Su propulsor de 2,5 litros y cinco cilindros en línea, también conocido como B5254T3, fue fabricado por Volvo. De hecho, los suecos también lo usaron en sus modelos con la insignia T5.
Mercedes Clase G
En este caso el hecho de que el Mercedes Clase G sea uno de los coches con motor de otra marca es aislado. Montó el bloque V8 5.0 de un 928 para ejercer de vehículo de asistencia para el Porsche 959 de rally en el Rally de los Faraones. Y como en ese momento el Cayenne ni siquiera estaba planeado...
Land Rover Defender
Cuando Land Rover perteneció al Grupo BMW vimos varias locuras, como un Defender con un motor de gasolina de lo más sorprendente. Un bloque de seis cilindros en línea de origen alemán conocido como M52 que se montó durante unos cuatro años, entre 1997 y el 2001.
Lexus LFA
Pocos coches a lo largo de la Historia han sonado mejor que el Lexus LFA, y buena culpa de ello la tiene Yamaha. La compañía nipona diseñó el propulsor V10 de 4,8 litros que monta este superdeportivo. Y para afinar la melodía que salía del escape se le aplicó un tratamiento especial.
Ford Galaxy
El Ford Galaxy de primera generación es menos interesante que otros Ford de esta lista de coches con motor de otra marca, como el Focus ST. Pero también vale. Y como era primo hermano de los Seat Alhambra y Volkswagen Sharan de la época, compartió con ellos alguna que otra mecánica del Grupo Volkswagen.
Volvo XC90
Si el primer Volvo XC90 quería triunfar en el mercado estadounidense necesitaba un motor adaptado a los gustos yanquis. De esa forma surgió uno de los coches con motor de otra marca: Yamaha acudió al rescate de los suecos proporcionándoles el B844S, que también acabaría en el vano motor del S90.
Lotus Exige
El Lotus Exige está íntimamente ligado al Toyota Camry, aunque pueda parecer una locura. Está impulsado por el 2GR-FE de la firma nipona, que ha sido montado en nuestro país. Un V6 de 3,5 litros que también se usa en el Evora, solo que en ese caso está sobrealimentado. Únicamente los primeros Evora fueron atmosféricos.
McLaren 570S
El caso del motor del McLaren 570S es más complicado de lo que parece. El 3.8 V8, llamado M838T, impulsa a toda la serie Sport y a los 650S, 675LT y P1. Pero su predecesor, el VRH35L, es de origen Nissan. Fue fabricado para el R390 GT1, pero McLaren compró los derechos y lo desarrolló junto a Ricardo. Y más tare derivó en el M840T de 4,0 litros.
Ford Taurus
La firma norteamericana quería que la versión SHO del Ford Taurus tuviese un rendimiento espectacular. Para ello recurrió a Yamaha, quien fabricó su motor V6 de 3,6 litros. Contaba con 220 CV de potencia y podía subir hasta las 7.300 vueltas. Uno de los coches con motor de otra marca más curiosos.
Jaguar F-Type R
Podría decirse que los mejores modelos de Jaguar son el perfecto ejemplo de coches con motores de otra marca. Por ejemplo, ¿sabías que el V6 sobrealimentado de 3,0 litros del Jaguar F-Type es fabricado por Ford en la planta de Bridgend, en Gales? Eso sí, el contrato de colaboración dura hasta este año.
Maserati Quattroporte
El Maserati Quattroporte puede 'ser' un Ferrari... pero también un Chrysler. Su bloque F160, un V6 de 3,0 litros, se fabrica en las instalaciones de la firma americana hasta que viajan a Maranello para finalizar su producción bajo la atenta mirada de los empleados de Ferrari.
Toyota Altezza RS200
El Lexus IS200 también fue conocido como Toyota Altezza RS200 en otras regiones y Yamaha se encargó de darle un corazón para moverlo. Estamos hablando del 3S-GE, un bloque que en su quinta generación incorporaba válvulas de titanio y podía subir hasta las 7.600 rpm. Tenía 207 CV.
Noble M600
A finales de la pasada década se presentaba en sociedad el Noble M600, un superdeportivo con un motor de origen Volvo. Un monstruo de 4,4 litros y ocho cilindros en V que desarrollaba una potencia de 650 CV. Tan solo pesaba 1.275 kg, así que la relación entre peso y potencia era algo menor a 2 kg por CV.
Hay muchos más casos. En los 80 audi y porsche tuvieron una colaboración estrecha, GM compartía mecánicas entre sus filiales frecuentemente y hasta Ferrari montó mototes fiat en el Dino. No es tan extraño como pudiera parecer.