Hace ya medio siglo que el hombre puso el pie en la luna o, al menos, esa es la versión oficial. Y a lo largo de toda la historia de la automoción hemos visto una serie de coches lunares. Vehículos cuya misión ha sido circular en la luna y de los que hoy hemos realizado una pequeña selección para que los conozcas un poco más a fondo. Son los siguientes.

Moon Rover Audi Lunar Quattro

El famoso director de cine Ridley Scott ha integrado el vehículo Moon Rover Audi Lunar Quattro en su serie de películas Alien. Se trata de uno de los protagonistas de esta saga de largometrajes que se convierte en una parte fundamental de la misión principal. ¿Cómo? Ayudando a navegar a través del desafiante y desconocido terreno de un nuevo planeta.

La incorporación de uno de los coches lunares más famosos al cine surge de una colaboración entre Twenty Century Fox y Audi. Según los directivos de marketing de la firma de los cuatro aros, la franquicia Alien "es la mejor manera de mostrar un vehículo lunar desarrollado por Audi y enseñar sus nuevas tecnologías en un entorno desconocido".

A pesar de lo anterior, el Moon Rover Audi Lunar Quattro se está preparando desde 2015 para una misión real en la luna. Lo más curioso de todo es que está fabricado en un 85% en aluminio... salido de la impresora en 3D de metal que tienen en Ingolstadt. Según la propia marca, en un futuro muy cercano podemos esperar que vaya a la luna.

Toyota Moon Rover

El Toyota Moon Rover nace de un acuerdo de colaboración firmado hace unos pocos días por el fabricante nipón y la Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón -JAXA-. Se trata de un vehículo presurizado que pretende ir a la luna con tripulación y que utilizará una pila de combustible desarrollada por Toyota para moverse por la luna.

Sea como fuere, todavía queda bastante tiempo para que podamos ver la versión definitiva. De acuerdo a los planes anunciados, la fabricación de todos los componentes comenzará en 2020, pero no será hasta el año 2021 cuando comiencen las pruebas definitivas de este Toyota Moon Rover.

La idea es que este vehículo de 6 m de largo y 5,2 m de ancho explore las regiones polares de la luna a partir de 2027, momento en el cual debería caber en un cohete. Para ello tendrá una autonomía de más o menos 1.000 km y podrá aguantar seis semanas en territorio lunar. No obstante, el prototipo debería estar listo ya en 2022.

Ispace Rover

Durante el año pasado fue presentado en el Goodwood Festival of Speed o Festival de la Velocidad de Goodwood el Ispace Rover. Este es un vehículo diseñado y desarrollado para funcionar en la luna y que se maneja a través de un control remoto. Fue una experiencia que estuvo presente dentro del marco ofrecido por el FOS Future Lab.

Tras su debut en el Reino Unido, el plan es que el Ispace Rover vaya a la luna a partir del año 2021. La capacidad más atractiva de este vehículo a control remoto es su capacidad para tomar fotos de 360º y vídeos en alta resolución para posteriormente enviar este contenido directo a la Tierra.

El FOS Future Lab es una exposición interactiva que muestra las tendencias tecnológicas que serán claves a lo largo de los próximos años. El Ispace Rover fue uno de los cinco finalistas para ser expuesto dentro de este espacio y recaudó unos 95 millones de dólares tan solo en su Japón natal, todo un récord.

Lunar Roving Vehicle

El Lunar Roving Vehicle es un vehículo todoterreno fabricado por la empresa norteamericana Boeing, con apoyo de la Delco Electronics de General Motors para ser utilizado en la superficie de la luna como uno de los coches lunares del siglo pasado. De hecho, de la lista es el único vehículo que ha estado realmente en la luna.

Tanto es así que fue empleado por los astronautas participantes en las misiones Apolo 15, 16 y 17 en sus desplazamientos por la luna. Estas misiones tuvieron lugar a principios de la década de los años '70 del siglo pasado, así que además de ser el único que ha pisado la luna también es el más veterano de todos los de esta selección.

Fueron tres vehículos en total, y llegaron empaquetados a la luna y podrían funcionar durante un máximo de 78 horas. Cada uno pesaba poco más de 180 kg en vacío y medía 3,10 m de longitud y 1,80 m de anchura. Entre todos ellos recorrieron unos 90 km, algo lógico si tenemos en cuenta que su velocidad máxima era de 14 km/h.