Todos conocemos algún modelo de entre los coches que fracasaron en ventas de una forma muy aparatosa. Ahora bien, seguro que alguno se te escapa. Es posible que hasta no conozcas el vehículo en cuestión debido, precisamente, a eso mismo: se matricularon tan pocos que no tenías ni idea de que existían. En cualquier caso, siempre resulta curioso repasar automóviles así con la perspectiva que nos dan los años:
Lotus Europa
A mediados de la década de los años 2000, Lotus volvió a la carga con un nombre mítico: Europa. Sin embargo, desde su nacimiento tenía ganado a pulso convertirse en uno de los coches que fracasaron en ventas. Al fin y al cabo, no dejó de ser un Elise con una carrocería más fea y con más peso debido a un mayor nivel de refinamiento interior.
Renault Safrane
El Safrane era un cochazo. Una berlina de lujo que llegó al mercado en el momento equivocado: cuando las marcas alemanas comenzaron a hacerse con las matriculaciones de todo aquel producto cuya compra supusiese un desembolso de dinero respetable. Podría decirse que la 'marquitis' mató a este Renault, el cual, por cierto, contaba con una más que interesante versión Biturbo.
Mercedes Clase R
La primera generación del Clase R fue un auténtico fiasco para la firma de Stuttgart. El principal culpable de este fracaso fue, como suele pasar en estos casos, su diseño. Mercedes dotó a este monovolumen de un frontal discutible en cuanto a gusto. Bueno, en China sí que triunfó relativamente. Como curiosidad, se llegó a vender con un motor V8 puesto a punto por AMG.
Fiat Stilo
Fiat tuvo la feliz idea de poner en jaque al Golf con el Stilo cuando este llegó a principios de siglo. Pero esta titánica tarea no tuvo el final deseado por los italianos, que consiguieron matricular aproximadamente una quinta parte de lo esperado con este compacto. Ni siquiera la imagen comercial de Schumacher consiguió salvar su estrepitosa caída.
Nissan Pulsar
Resulta extraño ver a un compacto entre los coches que fracasaron en ventas. Sin embargo, Nissan puso muchas esperanzas en el Pulsar para ocupar el sitio del Almera, después del mal experimento del Tiida. Y aun siendo un vehículo espacioso y equilibrado, el Qashqai le quitó todo el protagonismo... y las ventas. Así fue como la firma japonesa se quedó sin representación en el segmento C.
Opel Meriva OPC
Opel fue una de esas marcas a las que de vez en cuando se le va la pinza sacando algo inverosímil. En este caso hablamos del Meriva OPC, un monovolumen de corte deportivo perteneciente al segmento B. Poco más de 250 unidades fue la cifra que la marca alemana consiguió vender durante su vida comercial. Y eso que sus 180 CV eran un buen reclamo.
Suzuki Kizashi
Suzuki tuvo en su catálogo al Kizashi durante un lustro, a principios de la pasada década. Esta berlina japonesa costaba casi 30.000 euros, lo que hacía que muchos de sus compradores potenciales se fueran a por un modelo alemán. No obstante, tenía una estética diferente (para bien) y un motor gasolina de 180 CV que, eso sí, era algo 'gastón'.
Chevrolet SSR
¿Qué aceptación esperas que tenga un coche que reúne una mezcla de características de segmentos de nicho? General Motors sobrevaloró la capacidad de gustar al público de este Chevrolet. Porque el SSR estaba a medio camino entre un vehículo con diseño retro, un pick up y un descapotable. Lo era todo a la vez. Y además con un motor de gasolina que consumía muchísimo.
Honda FR-V
El último de los coches que fracasaron en ventas de esta lista es un Honda, el FR-V. Un monovolumen que imitó en concepto al minusvalorado Multipla, con una configuración de seis asientos en su interior, con dos filas de tres. Estéticamente fue más agraciado que el italiano y sus motores eran más eficientes, pero no cuajó. Y eso que duró 5 años en el mercado.