Hay una serie de coches fracasados de los 2000 que abrieron los ojos a sus propias marcas. Los fabricantes de dichos modelos aprendieron una valiosa lección sobre lo que no había que hacer, y en la mayoría de casos tomaron otra dirección. En esta lista hemos recopilado algunos de los fracasos más sonados. ¿Hay alguno que eches de menos o que te gustaría tener en tu garaje?

Renault Avantime

¿A quién demonios se le ocurriría fabricar un monovolumen con tres puertas? Pues a Renault. Así era el Avantime, un completo sinsentido con un techo panorámico gigante y cierto aire deportivo y a la vez crossover en el cuerpo de un coche familiar... con tres puertas. Sí, como concepto 'friki' y raro mola. Pero como producto fue un fracaso absoluto. Sus dos años a la venta y menos de 9.000 unidades matriculadas lo avalan.

Chevrolet SSR

Unir en un mismo producto a un modelo con imagen retro, pero descapotable y con cierto aire de crossover no es una buena idea. Así lo aprendió Chevrolet tras el batacazo comercial que se dio con el SSR, que también tenía genes de pick up. Un batiburrillo de características que no encandiló ni a los amantes de los descapotables, ni a los de los coches retro, ni a los de los crossover... no a los de los pick up.

Peugeot 1007

La ingente cantidad de dinero que Peugeot destinó a publicitar el utilitario 1007 solo lo saben los directivos de la marca francesa en dicha época. Su principal valor añadido residía en unas puertas laterales correderas, pensando en que al ser un vehículo para ciudad habría muchas situaciones y huecos pequeños en los que meterse y no poder abrir unas puertas normales. La idea no estaba mal. Pero no acabó convenciendo a su público objetivo. Y era muy caro.

Jaguar S-Type

El S-Type era una berlina con estilo retro con la que Jaguar no acertó. Un coche que, objetivamente, no era para nada feo. Pero forma parte de los coches fracasados de los 2000 a nivel comercial. Estaba inspirado en el mítico Mark II, pero trasladar sus proporciones a un coche moderno fue muy complicado. Su hermano pequeño, el X-Type, tampoco cuajó.

Volkswagen Phaeton

El Phaeton es uno de los modelos de Volkswagen que más han pasado de puntillas por el mercado. Fue la joya de la corona de la gama coetánea. Una berlina de lujo con un nivel de acabados superlativo y una comodidad sobresaliente en marcha. Sin embargo, el público objetivo era el mismo que buscaba berlinas de Mercedes, BMW y Audi. Y no pudo ni con el Clase S, ni con el Serie 7, ni con el A8; a los que casi igualaba en precio. La 'marquitis'.

Chrysler PT Cruiser

No se puede hablar de coches de la década de los 2000 que fracasaron sin nombrar al PT Cruiser. Un Chrysler que tenía una crisis de identidad latente. Un vehículo con un estilo retro para gente con (mucha) personalidad. Su diseño fue muy aclamado al principio, pero cayó sobre él la losa de un mal envejecimiento estético. Además, la calidad de fabricación era muy mejorable.

Saab 9-7X

Durante esta década, General Motors buscaba desesperadamente ampliar la gama de Saab. Por eso apostó por el 9-7X, que de Saab solo tenía el nombre, pues era un Chevrolet Trailblazer de la época con otra carrocería. Mismos motores, misma transmisión, mismo interior. Lo cierto es que se intentó, pero los compradores de la marca sueca no querían un Chevrolet rediseñado.

Fiat Stilo

Fiat también cuenta en su historia con uno de los coches fracasados de los 2000. El Stilo contó con una promoción muy fuerte (con el uso de Michael Schumacher incluido), pero no acabó calando. El problema con este compacto italiano es que no tenía la imagen de marca necesaria: quería competir con el todopoderoso Golf y, dada la 'marquitis' que hay en Europa, se vio arrasado no solo por el Volkswagen... sino también por muchos otros.

Ford Thunderbird

Es posible que este Ford, el último de nuestra lista de coches fracasados de los 2000, ni te suene. Se llama Thunderbird y pretendía honrar a su 'abuelo' de la década de los '50. Nada más lejos de la realidad. Construido sobre la plataforma de un Jaguar, y con una mecánica también reutilizada de la firma británica, tenía una calidad de fabricación decepcionante. No es un mal coche... pero no cumplió las expectativas. Ni de lejos.