Lotus Elise
Si por algo se han caracterizado los Lotus a lo largo de toda su trayectoria ha sido por ofrecer una diversión extrema en la conducción, así como las mínimas concesiones al confort: todo está centrado en maximizar la experiencia al volante. Y el Elise es un ejemplo estupendo.
Demostró que un motor pequeño en un buen chasis es una fórmula muy exitosa. De hecho, dejó en 'ridículo' a vehículos mucho más potentes. Y lo hizo con su bloque de 1,8 litros con 116 CV, con el que acelera de 0 a 100 km/h en 5,9 segundos. ¿Su secreto? Su peso es inferior al de todos sus rivales.
Baratos? No se que interpretas por coches baratos pero de esa lista barato hay poco.