El Corvette C8 ya es una realidad, confirmando lo que todos sabíamos ya desde hace mucho tiempo: se pasa al motor central. Un cambio de tal calado siempre es importante, pero lo cierto es que no es la primera vez que un modelo de la marca estadounidense emplea esta solución: estos son los Chevrolet con motor central que hemos conocido hasta ahora.
Todos ellos han sido denominados como Chevrolet Experimental Research Vehicles (CERV) y numerados del 1 al 3.
CERV I
Este primer prototipo debe su origen a Zora Arkus-Duntov, a quien podría considerarse como el padre del Corvette. Relacionado con modelos de motor central durante su juventud como los Auto Union Type C y D, desde su entrada en Chevrolet en 1953 intentó perseguir su sueño de crear un modelo con dicha configuración.
Tuvo que esperar, ya que no fue hasta 1960 cuando vio la luz el CERV I. Se utilizó como banco de pruebas de elementos que podrían instalarse en un Corvette. Llegó a montar siete motores distintos, pero el primero fue un V8, algo que replica el actuar Corvette C8.
CERV II
Hizo su aparición en 1964, no como prototipo de pruebas sino como un potencial participante en carreras de la talla de Le Mans. Contaba con convertidores de par en ambos ejes y tiene el título de ser el primer coche con motor central y tracción integral (la patente fue de Duntov).
XP-880 Astro II
Duntov quiso que la tercera generación del Corvette fuera de motor central, pero el proyecto no llegó a buen puerto, quedándose como prototipo con un bloque V8 de 390 CV de potencia.
XP-882
Para 1968 Duntov había conseguido dar forma a un Vette de motor central, pero el proyecto fue cancelado por John DeLorean. A pesar de ello, mostró un ejemplar en Salón de Nueva York de 1970, consiguiendo un éxito inmediato. La buena acogida hizo que se reiniciara el proyecto, pero la crisis energética del 73 obligó a abandonarlo.
XP-895 - Reynolds Aluminium Corvette
En el 72 se reacondicionó un XP-882 para darle una imagen más europea, pero los cambios hicieron que su peso aumentara de sobremanera. Para lidiar con el problema del XP-895 se construyó otra unidad con su carrocería fabricada íntegramente en aluminio.
XP-897 GT
Un vehículo de lo más peculiar: chasis de Porsche 914, carrocería diseñada por Pininfarina y un motor central tipo Wankel con dos rotores. Tampoco llegó a producirse en serie.
Four-Rotor Corvette
Tuvo la mala suerte de encontrarse en el 73 con la crisis energética, pero su propuesta era bastante original gracias a sus puertas de apertura de alas de gaviota y contar con dos motores rotativos tipo Wankel, con cuatro rotores en total y 420 CV de potencia.
Aerovette
En el 77 se combinaron la imagen del Four-Rotor Corvette con el tren motriz del XP-895, lo que a priori fue un éxito inmediato, tal que se pensó producirlo en serie en 1980. Por desgracia sus principales defensores salieron de la empresa antes de la fecha y, de nuevo, el proyecto fue cancelado.
Corvette Indy Showcar
Fue un prototipo que Chevrolet utilizó para mostrar al mundo todos sus avances tecnológicos de la década de los 80, pero aunque ese era su fin, no podemos pasar por alto el hecho de que montaba un motor V8 biturbo de 600 CV tras el asiento.
CERV III
Para la tercera encarnación de Chevrolet con motor central hubo que esperar bastante más, hasta 1990. Fue un proyecto conjunto con Lotus. Fue desarrollado para evaluar la viabilidad de estructuras con motor central, y concebido más como un modelo de calle que como un vehículo de competición. Monta un motor V8 biturbo que desarrollaba 650 CV de potencia.