Los excesos de velocidad son algo habitual en las carreteras españolas, pero normalmente se trata de infracciones leves en las que solo se sobrepasa ligeramente el límite permitido. Sin embargo, de cuando en cuando aparece algún caso más llamativo, como éste de un conductor cazado mientras circulaba a 254 km/h en la autovía A-5 en Guareña, Badajoz.

Según recoge EFE, los hechos tuvieron lugar el pasado jueves por la noche cuando los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil pertenecientes al Destacamento de Tráfico de Mérida, utilizando un radar, captaron un vehículo que circulaba mucho más rápido de lo permitido.

Fue en la autovía A-5, a la altura de Guareña, Badajoz, que tiene un límite máximo permitido de 120 km/h. El individuo iba a 254 km/h, por lo que más que duplicaba la velocidad legal. Tras fotografiarlo, patrullas se pusieron en marcha para interceptarlo, tras lo que se abrieron diligencias contra el infractor.

Ese exceso de velocidad hace que la acción sea considerada directamente como un delito contra la Seguridad Vial, por lo que las sanciones son graves: se enfrenta a una pena de cárcel de entre tres a seis meses, así como a la retirada del carnet de conducir y a la privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por periodo de tiempo que puede oscilar entre uno y cuatro años.

Según el comunicado, el infractor, del que solo se ha apuntado que es vecino de Badajoz, iba a los mandos de un vehículo de alta gama, pero no se ha concretado qué modelo de coche era.

Se trata de una velocidad que no muchos automóviles pueden alcanzar y es que incluso entre las marcas premium es habitual establecer limitaciones electrónicas a solo 250 km/h que, eso sí, se pueden desbloquear mediante el pago de paquetes opcionales.