El rey Carlos III de Inglaterra se ha visto inmerso en un nuevo escándalo: un documental realizado por Canal 4 y el Sunday Times ha desvelado que el monarca cobra una estratosférica cantidad económica a un hospital por dejarle parte de sus terrenos para que aparquen sus ambulancias.
El centro en cuestión sería el ‘Guy's and St Thomas’, con el que el rey habría firmado un acuerdo de 15 años de duración para que pueda aparcar los vehículos en sus propiedades, por un precio de 11,4 millones de libras, lo que al cambio actual suponen unos 13 millones de euros.
El propio documental saca a la luz que ésta es una práctica muy común dentro de la casa británica, que alquila parte de sus propiedades (solo en el patrimonio de Carlos III se contabilizan más de 5.400) a organismos públicos (hospitales, escuelas públicas, el ejército, etc.) o incluso organizaciones benéficas a cambio de sumas de dinero muy altas.
Los ducados de Lancaster y Cornualles, que son las propiedades privadas del rey Carlos y del príncipe Guillermo, van a generar unos 60 millones de euros durante los próximos años, según los documentos a los que han tenido acceso ambos medios.
Cabe señalar que ambas propiedades están exentas del pago del impuesto de sociedades y del impuesto sobre plusvalías, y que tampoco están obligados por ley a pagar el impuesto sobre la renta por lo que reciben de los mismos, aunque tanto el rey como el príncipe lo hacen de manera voluntaria.
La salida a la luz del documental ha causado un reacción muy negativa en la opinión pública, especialmente por casos concretos como el hecho de que, en los últimos 25 años, monarca y príncipe han obtenido de esta manera 25 millones de euros en alquileres a ONG; porque el Ministerio de Justicia, en el último cuarto de siglo, ha pagado 44 millones de euros por utilizar la prisión de Dartmoor, que actualmente está vacía debido a las emisiones de gas radón; o porque se ha desvelado que algunas de las propiedades que la corona alquila no cumplen con la normativa energética o tienen problemas como el moho.