Con el nuevo milenio, empezaron a proliferar nuevas tecnologías de propulsión en la industria del automóvil. Fueron los años de los coches híbridos de Toyota, o el hidrógeno en el caso del BMW Hydrogen 7. Pero ya entonces había una marca de la que nadie en Europa hablaba y hoy está en boca de todos. En el Salón de Ginebra 2008, BYD presentó el BYD F3DM, el primer vehículo híbrido enchufable (PHEV) de producción masiva del mundo.
Este hito no fue un experimento aislado, sino la primera piedra de una estrategia que, 18 años después, ha posicionado a la compañía china como el primer fabricante mundial de coches PHEV, alcanzando una cifra de 7,7 millones de unidades producidas. A España no llegó hasta 2011, aunque tuvo una acogida anecdótica.
BYD F3DM, el primer vehículo híbrido enchufable de producción masiva
El BYD F3DM presentaba el típico diseño de una berlina de tres volúmenes y cuatro puertas. Tenía unas dimensiones medianas: 4,53 metros de largo, 1,70 metros de ancho y 1,52 metros de alto, con una distancia entre ejes de 2,60 metros.
El sistema de propulsión se componía de un motor de gasolina de tres cilindros y 1.0 litros con 68 CV y dos motores eléctricos, uno de 68 CV para mover las ruedas y otro de 34 CV para generar corriente eléctrica. La potencia total era de 170 CV enviados a las ruedas delanteras a través de una transmisión automática de múltiples relaciones.
Se completaba con una batería de 15 kWh, ubicada bajo el piso del coche que le proporcionaba una autonomía de 60 kilómetros según el ciclo NEDC, mucho menos exigente que el actual WLTP. Tardaba unas siete horas en recargarse, utilizando una toma eléctrica de 230 V. La batería también recibía energía de un panel solar en el techo. Cuando la batería se agotaba, el motor de gasolina se ponía en marcha, haciendo girar el motor eléctrico más pequeño para que funcione como generador y recargue la batería, añadiendo así 450 kilómetros de autonomía adicionales.
El BYD F3DM salió al mercado español con un precio de 28.550 euros, una cifra que hoy nos parecería, más o menos, aceptable. Cuando se estrenó en China en 2006, apenas se vendieron 48 unidades.