Parece mentira, pero la Serie 3 de BMW llega a ese momento en la vida en el que es bueno hacerse una colonoscopia. El BMW Serie 3 cumple 50 años, un coche que entre los hitos clave de su trayectoria se encuentra el haber sido pionero en una nueva categoría de vehículos, haberse establecido como la encarnación del placer de conducir en su segmento y haberse convertido en el coche premium más vendido del mundo con más de 20 millones de unidades.

El BMW Serie 3 se lanzó hace 50 años para sustituir al también legendario BMW 02. Se presentó en Salón Internacional del Automóvil de Frankfurt en 1975 y, desde entonces, es el modelo de mayor éxito de la marca bávara. Hoy como ayer, esta berlina representa una expresión de alegría por su conducción deportiva y ágil, de entusiasmo por la tecnología innovadora y de aprecio por la calidad premium.

50 años del BMW Serie 3

Siete generaciones después, perdura el carácter subyacente del Serie 3, complementado por la incorporación de nuevos avances tecnológicos. Su diseño también ha estado marcado por el característico sentido de continuidad y evolución de la firma.

De hecho, a lo largo de la historia de la gama, su llamativo frontal con faros dobles circulares y la conocida parrilla de doble riñón, así como las dinámicas líneas de los flancos del coche y la zaga siempre han llamado la atención. En cuanto al interior, el inconfundible diseño del puesto de conducción centrado en el conductor ya se estableció como un elemento clave en la primera generación del modelo.

Por otro lado, las victorias del Serie 3 en competición también ha contribuido al estatus del coche como sinónimo de rendimiento deportivo. Desde los primeros éxitos del BMW 320 hasta los triunfos del primer M3, este envidiable historial continuó hasta las múltiples victorias en el Campeonato Alemán de Turismos.

El primero de su clase con un seis cilindros

La primera generación de la berlina alemana deleitó a los clientes con un nivel de comportamiento deportivo completamente novedoso en su categoría, al tiempo que ofrecía unos motores muy económicos. El carácter deportivo y dominante de esos motores y sus prestaciones diferenciaban claramente al BMW Serie 3 de sus competidores. A esto se sumaba la tracción trasera, que contribuyó al placer de conducir que caracterizaba a esta nueva serie de modelos.

En 1977, dos años después de su lanzamiento, el Serie 3 se convirtió en el primer coche de su clase disponible con motores de seis cilindros. Siguieron otras innovaciones, como los revolucionarios sistemas de inyección y gestión del motor, los motores diésel deportivos y la minimización del peso mediante el uso de aluminio y magnesio.

Los continuos avances en la potencia y las prestaciones de los motores, junto con las reducciones en el consumo de combustible y las emisiones, han permitido a la berlina media de BMW mantener su estatus de pionero. En los últimos años, esto se ha visto reforzado con la introducción de mecánicas electrificadas, tanto microhíbridas como híbridas enchufables, que reducen la huella de CO2 de los vehículos

Un coche extraordinariamente ágil y seguro

Desde 1975, los motores potentes y la tracción trasera se combinan con una distribución del peso muy equilibrada y una avanzada construcción del chasis. Ya en la primera generación, los conductores tenían garantizada una conducción más deportiva que la de cualquiera de sus rivales, gracias a una suspensión técnicamente sofisticada, una dirección extremadamente precisa que no se veía afectada por el par motor y unos frenos potentes. Este estándar se ha mantenido hasta la nueva generación del coche.

Puede que todos y cada uno de los componentes del chasis hayan experimentado un impresionante proceso de desarrollo a lo largo de cinco décadas y siete generaciones, pero el concepto básico que sustenta el placer de conducir perdura y hoy el BMW Serie 3 sigue siendo la referencia en cuanto a prestaciones deportivas y agilidad de conducción.

Una de las innovaciones más importantes del Serie 3 se produjo en 1985, cuando se convirtió en el primer modelo de serie de la marca en incluir un sistema de tracción a las cuatro ruedas. En la actualidad, sólo el BMW Serie 3 Berlina ofrece el sistema inteligente de tracción total BMW xDrive en combinación con nada menos que siete variantes diferentes de motor, de serie u opcionales.

Variedad de carrocerías del BMW Serie 3, otra clave de su éxito

Otra de las claves del éxito del BMW Serie 3 en sus 50 años es la amplia variedad de carrocerías que ofrece. En la segunda generación, la marca incluyó una opción de cuatro puertas al modelo de dos puertas y no pasó mucho tiempo antes de que se presentaran el BMW M3, el primer modelo Touring y el primer Cabrio basado en el BMW Serie 3.

La tercera generación de la gama de modelos vio cómo el BMW Serie 3 Coupé, con su estilo distintivo, aportaba un atractivo adicional a la gama, mientras que el BMW Serie 3 Compact se abría paso en un nuevo segmento de vehículos a mediados de los 90. Esta diversidad de modelos ha desempeñado un papel importante a la hora de permitir que diferentes públicos experimenten el carácter deportivo de la serie 3 de BMW de diferentes maneras.

Con la sexta generación, BMW dividió por primera vez la gama del Serie 3 en dos modelos, creando la Serie 4 para las versiones Coupé y Cabrio. La actual séptima generación del BMW Serie 3 comprende el BMW Serie 3 Sedán y el BMW Serie 3 Touring. Además, la gama de modelos de tamaño medio también incluye el BMW Serie 4 Coupé, el BMW Serie 4 Cabrio y el BMW Serie 4 Gran Coupé. Y desde 2022, el primer BMW M3 Touring combina deportividad con una mayor utilidad diaria.