La década de los 80 fue muy prolífica para BMW, con el lanzamiento de modelos que cambiarían para siempre el segmento de las berlinas deportivas, como el M5 E34, mientras el M3 estableció un nuevo estándar para la categoría de coupés deportivos en 1987. Sin embargo, la firma bávara necesitaba coupé más sofisticado y lujoso que pudiera competir con rivales como el Mercedes SEC o el Jaguar XJS. El problema era que necesitaba un motor grande que no tenía y se puso a ello. BMW desarrolló su primer motor V12 usando un Serie 6 como mula de pruebas.

BMW había alcanzado cifras elevadas de potencia, pero no era suficiente con eso. También necesitaba altos niveles de suavidad, clave en un vehículo de lujo. Sólo tenía una gama de sus motores de seis cilindros en línea, excelentes, por otra parte, por lo que se necesitaba hacer algo.

El primer BMW con motor V16 fue un Serie 6 usado como mula de pruebas

BMW se embarcó en un ambicioso proyecto que conduciría al espectacular Serie 8, apostando por nuevos componentes mecánicos. Se decidió optar por un motor V12, pero no sería este modelo el primero en montarlo. Es sabido que el Serie 7 fue el encargado de estrenar esta nueva planta motriz, pero antes, incluso, de la berlina de lujo, lo uso otro: fue el BMW Serie 6, durante la fase de desarrollo.

Para ello, la marca alemana tuvo que hacer varios cambios en su Serie 6 para poder incorporar el V12. Dado el tamaño y peso adicionales con los que tendría que lidiar, también incorporó un nuevo esquema de suspensión, que trabajaría en colaboración con el V12 para mantener el vehículo bajo control a pesar del peso extra. Pero un motor más grande y una suspensión más robusta requerían que los pasos de rueda se ensancharan, especialmente atrás.

El trabajo dio sus frutos en 1987, cuando debutó el motor V12 de BMW, con código M70. El elegido fue el nuevo 750i E32, mientras el Serie 8 estaba aún cocinándose. Por primera vez, el Serie 7 recibía una mecánica de 12 cilindros que le permitía medirse de tú a tú con las versiones altas del Mercedes S. Con 5.0 litros de cilindrada y 450 Nm de par, era ideal para su uso en las ofertas más lujosas de la marca. Ganaba velocidad sin necesidad de llevarlo al límite, mientras que su entrega de potencia suave aseguraba que los pasajeros de atrás pudieran concentrarse en sus asuntos, normalmente negocios.

Hubo una variante de 5.6 litros denominada S70 que se alojó bajo el capó del BMW 850 CSI, aunque el más famoso fue el S70/2, el motor que impulsó al legendario McLaren F1, con la cilindrada aumentada hasta los 6.1 litros y 620 CV.