Tras cada lanzamiento de un BMW M llega el momento de anunciar los accesorios M Performance que le permiten subir a un nivel superior. En esta ocasión es el turno del recién estrenado BMW M5, que ahora puede radicalizar todavía más su apuesta híbrida enchufable.

Empezando por el exterior, están disponible el difusor trasero M Performance de fibra de carbono de dos secciones, los embellecedores del tubo de escape M Performance también de fibra de carbono, que están fabricados con una mezcla de titanio y carbono, luciendo unos anillos finales de titanio fresado y con el logotipo M5 en relieve.

A esto se suma el paquete exterior M Carbon, el spoiler trasero M Performance pro de fibra de carbono, el splitter delantero M Performance hecho del mismo material, las estriberas M Performance de carbono y las carcasas de los retrovisores exteriores M del mismo material. Además, todas las piezas de fijación de los distintos elementos están hechos de fibra de carbono (CFRP) con un acabado de revestimiento transparente.

Otros detalles disponibles son las calcamonías laterales M Performance acabadas en Frozen Black, la cubierta de la antena M Performance de aramida, las llantas de aleación ligera M Performance (disponibles a partir del verano de 2025) y la tapa del depósito de combustible M Performance.

En el interior puede equipar las alfombrillas M Performance y otros accesorios son las bolsas para neumáticos M Performance y el estuche para llaves M Performance.

No hay, por tanto, cambios en el apartado mecánico del BMW, que emplea un sistema de propulsión híbrido enchufable, que combina un motor gasolina 4.4 V8 biturbo de 585 CV y 750 Nm con uno eléctrico de 197 CV y 280 Nm, desarrollando en conjunto 727 CV y 1.000 Nm. Con una caja de cambios automática de 8 relaciones y un sistema de tracción integral acelera de 0 a 100 km/h en 3,5 segundos.