Las modificaciones de coches son algo habitual y, dependiendo de la legislación del país, los aficionados al motor se animan más o menos a realizarlas en sus vehículos. Los todoterrenos son un tipo de automóvil muy proclive a esta práctica, normalmente con cambios que potencien todavía más su capacidad off-road. Sin embargo, si no se llevan a cabo de manera adecuada pueden derivar en el ‘Death Wobble’.
Este fenómeno, que no tiene una traducción literal en español más allá de ser tildado como un “contoneo” o “tambaleo de la muerte”, es bastante común en los vehículos que tienen un puente delantero rígido con muelles helicoidales, pero suele ser todavía más habitual en aquellos modificados con kits de elevación, pues en muchos casos no cuentan con los ajustes necesarios para corregir la geometría de la suspensión.
Pero, ¿en qué consiste el ‘death wobble’? Ocurre cuando la geometría de la suspensión no es adecuada y al ir a una velocidad relativamente elevada, por encima de los 60 o 70 km/h, se pasa por un bache o resalto. La sacudida derivada del impacto hace que las ruedas empiecen a vibrar en resonancia, provocando una vibración que luego se transmite al volante y finalmente a todo el vehículo, haciendo que sea prácticamente imposible de controlar.
El siguiente vídeo compartido en Instagram muestra, gracias a una GoPro, cómo de espectacular es el proceso, así como la violencia de las sacudidas que afectan al vehículo:
SCRIPT_INSTAGRAM
La situación puede descontrolarse tanto que puede acabar provocando un accidente y lo peor es que, una vez comienza el ‘death wobble’, la única manera de mitigarlo es reducir mucho la velocidad del vehículo hasta prácticamente detenerlo.
En el caso compartido por Rocky Top Customz, comentan que el problema que experimenta el Jeep deriva de un kit de elevación instalado en el Gladiator, que el cliente instaló por su cuenta, pero al que no suministraron piezas adicionales para llevar a cabo la corrección de la geometría de suspensión que hacía falta.