El McLaren Senna es uno de los modelos más radicales que jamás haya fabricado la marca británica, un superdeportivo que, para más inri, además es completamente legal conducir por la calle. A estas alturas se ha comentado prácticamente todo sobre él, pero nosotros te traemos 7 cosas que seguramente no sabías.
La botella de agua
Entre los numerosos extras que están disponibles para el Senna se encuentra un sistema de agua similar al empleado en la F1, que suministra el líquido directamente a la boca del conductor y se encuentra entre los asientos. Lo curioso es que la botella que encaja en el sistema está hecha a medida y hay que pagar 7.000 dólares por ella.
El cuadro de instrumentos
A estas alturas un cuadro de instrumentos completamente digital ya no sorprende a nadie, pero el del McLaren cuenta con la peculiaridad de contar dos posiciones distintas. En la estándar la pantalla se ve al completo, pero una vez se activa el modo Race, se pliega y muestra solo una versión minimalista que permite una mayor visibilidad.
Las puertas son transparentes
Es algo que en muchas de las fotos de prensa no se llega a apreciar bien, pero las puertas cuentan en la sección inferior con una parte transparente que permite ver a través de ellas. Puede parecer algo meramente estético, pero da visibilidad extra a la hora de maniobrar.
El botón de arranque
Esta claro que un vehículo de estas características no iba a tener una llave normal y que su encendido iba a ser por botón. Sin embargo, si echas un vistazo al salpicadero descubrirás que no está por ningún lado. Lo cierto es que está colocado un lugar muy poco habitual: en el techo.
La salida de escape
El Senna tiene el escape en una posición muy elevada, de manera que los gases que se expulsan van a pegar directamente contra su enorme alerón, lo que ayuda a la aerodinámica del vehículo. Lo curioso no es esto, sino el hecho de que en algunas unidades se trata de una salida triple mientras que en otras solo es doble. El motivo tiene que ver con las regulaciones, más estrictas en Europa, por lo que los ejemplares para el viejo continente tienen una tercera salida usada para rebajar el sonido y para cuando se conduce en modo tranquilo.
El alerón
Su alerón es descomunal, con un tamaño pocas veces visto en un modelo de producción de calle. A pesar de ello, su construcción compleja utiliza materiales muy ligeros que permiten que su peso apenas sea de 4,87 kilos.
Su aerodinámica puede ser dañina
El componente aerodinámico es clave en cualquier coche, pero en el caso del McLaren Senna es hasta peligroso. A 250 km/h es capaz de generar una carga de 800 kilos, una fuerza suficiente como para dañar elementos como los neumáticos y la suspensión. Precisamente para evitarlo el alerón se repliega si se conduce en modo Race a 250 km/h.