prueba Skoda Kodiaq 1.4 TSI 150 CV 4x4 DSG

PRUEBA: Skoda Kodiaq 1.4 TSI 150 CV 4×4 DSG

Esta prueba del Skoda Kodiaq 1.4 TSI 150 CV 4×4 DSG no me ha dejado dudas: la marca checa ha buscado crear un SUV para viajar, aderezado con diseño, una notable calidad, un enorme habitáculo donde no existe la palabra agobio y aquellos detalles prácticos que Skoda implementa como pocas marcas en sus vehículos. ¿Vale la pena respecto al Ateca? ¿Es el mejor SUV que puedes comprar hoy? Sigue leyendo la prueba del Skoda Kodiaq y saldrás de dudas.

Nuestro mundo es el mundo de los SUV, será más o menos triste pero es así: ya casi no quedan marcas que no ofrezcan uno de estos vehículos entre su gama de modelos. Skoda ha sido de las últimas en llegar y lo ha hecho con un SUV grande, robusto, con una imagen poderosa, empeñada en plantar cara a sus rivales apostando por sus puntos fuertes: habitabilidad, calidad y precio. ¿Es tan bueno como parece? En esta prueba del Skoda Kodiaq voy a intentar salir de dudas.

prueba Skoda Kodiaq 1.4 TSI 150 CV 4×4 DSG

Ser fiel a tus principios es una máxima que todo el mundo debería respetar. Skoda los tiene muy claros: ofrecer productos con un marcado carácter práctico, una calidad decente y un precio interesante. El todocamino checo sigue a pies juntillas estos propósitos y tras pasar una semana a su lado lo tengo claro: es un Skoda de principio a fin. Pero vayamos por partes: momentos antes de recoger el coche debo decir que tengo ganas de ver qué tal se comporta. SEAT ha hecho un gran trabajo de puesta a punto e imagen con el Ateca –aquí puedes ver la prueba-, pero Skoda no parece haberse quedado atrás, apostando, hasta la llegada del Skoda Karoq, por un concepto más grande y espacioso, capaz de albergar hasta tres filas de asientos.

Por fin lo tengo frente a mí. Para la ocasión, la marca me ha cedido un ejemplar con el motor 1.4 TSi que tan buen resultado da en otros coches del grupo como el SEAT León 2017. Con 150 CV se me antoja algo corto para un SUV de este tamaño, pero visto de lo que es capaz en otros modelos no me extrañaría nada que me vaya a llevar una sorpresa. Estéticamente, pocas pegas: el frontal es curioso, con cierto atrevimiento para tratarse de la compañía checa, con unos faros partidos que montan tecnología full led y que parece que serán el pan nuestro de cada día: también los puedes ver en el Skoda Octavia 2017.

prueba Skoda Kodiaq 1.4 TSI 4×4 DSG

Pero salvo este detalle, el resto del coche es marcadamente conservador. Lo dicho, es grande, mide 4,7 metros de largo y supera en 35 cm al Ateca. Mi unidad de pruebas monta unas llantas de 19 pulgadas, casi me atrevería a decir que son necesarias para conseguir la estética poderosa que la marca busca con este SUV. El color ‘azul Pacífico’ pone la guinda al conjunto: para gustos, colores, pero en las fotos que puedes ver en la extensa galería creo que no queda duda de su buena imagen.

Puertas adentro, encuentras lo que te esperas: un interior con un diseño muy atractivo, con un protagonismo capital para la pantalla táctil perfectamente integrada en el salpicadero y un nivel de calidad digno del Grupo Volkswagen. La postura al volante es bastante erguida y la visibilidad general es buena. La sensación de calidad es realmente interesante, apoyado, eso sí, en un equipamiento especialmente generoso en mi unidad de pruebas: asientos eléctricos, calefactables y tapizados en cuero, techo panorámico, sistema de audio Canton con subwoofer, etc. Podría pasar perfectamente por un SUV con aspiraciones premium, su tamaño y habitabilidad interior ayudan a incrementar esa sensación.

Skoda Kodiaq 1.4 TSI 150 CV 4×4 DSG

Arranco el pequeño motor -abrir el capó de un coche tan grande y encontrarte un bloque tan pequeño es algo que me choca- y comienzo la prueba del Skoda Kodiaq 1.4 TSI 150 CV. No me llama la atención su habitual refinamiento. Está asociado a la caja automática DSG de doble embrague y a la tracción integral a las cuatro ruedas, nada que objetar. Echo a andar y el Kodiaq tiene un rodar firme y noble, incluso en ciudad, donde no se siente del todo cómodo debido a su tamaño. Es cuando abandono la urbe cuando el coche cobra todo el sentido del mundo: ¡el Skoda Kodiaq ha nacido para viajar! Es un rutero de libro, el chasis adaptativo DCC te permite elegir una suspensión más cómoda o algo más firme, según necesidades, pero en ambos casos lo que más me gusta es el refinamiento general de rodadura: aplomado, seguro.

En autopista el coche es un tiramillas espectacular. Si tuviese que elegir un coche para hacer kilómetros este verano, sin duda estaría en mi lista de candidatos: los asientos cómodos y el gran espacio interior en todas las plazas hacen que los viajes se conviertan en meros trámites. Vale, quizás no tenga esa sensación de estar en una alfombra voladora como ocurre con un Audi Q7 y su suspensión neumática, pero créeme que no está tan lejos como anuncia su precio. En las plazas traseras, tres adultos pueden viajar sin problemas, aunque los pasajeros de los extremos, como es habitual, serán los que más disfruten a la calidad de rodadura y del extra de espacio del coche. La tercera fila de asientos es principalmente testimonial, bien para transportar a niños o personas de no más de 1,65, o bien para casos de emergencia: he metido a gente de 1,80 y entran, pero la verdad es que no les obligaría a recorrer 200 km en esas condiciones. Ni a mi peor enemigo. Pero están ahí por si acaso y escondidas bajo el maletero apenas quitan espacio de carga.

plazas traseras Skoda Kodiaq 1.4 TSI 150 CV 4×4 DSG

El Grupo Volkswagen sabe muy bien cómo diferenciar su gama de modelos y el Skoda Kodiaq, el único SUV del grupo que me quedaba por probar, demuestra esta teoría: Audi ofrece calidad, Volkswagen refinamiento y calidad a menor precio, SEAT le pone el punto extra de dinamismo y Skoda es la encargada de ofrecer calidad, espacio y buen precio. Digamos que es la opción sensata, dejando de lado marquitis o ciertos detalles de calidad: por ejemplo, hay algunos plásticos en el interior que no están del todo bien tratados, como por ejemplo donde se encuentra la maneta de las puertas. ¡Puestos a poner un plástico de menos calidad, al menos intenta camuflarlo algo más!

No puedes pedir peras al olmo, eso está claro, pero sin duda el Skoda Kodiaq de esta prueba no se siente para nada un coche mal acabado. La autopista es un hábitat favorito, en carreteras nacionales se defiende gracias a su buen aplomo, no obstante, hay dos elementos que le penalizan notablemente cuando llegan las curvas: su suspensión claramente enfocada al confort y su tamaño. La física es imparable y el curvas el Skoda Kodiaq sufre, no lo pasa bien y se nota que no está del todo agusto. Ojo, no digo que vaya mal, pero por ejemplo un Ateca o un Volkswagen Tiguan, del que tienes la prueba con motor 2.0 TDI 150 CV 4Motion DSG, ofrecen una respuesta mucho más agradable.

prueba Skoda Kodiaq 1.4 TSI 150 CV 4×4 DSG

El tacto de la dirección tampoco ayuda y esa suspensión tan suave hace que en curvas cerradas el sobreviraje pueda hacer acto de presencia cuando lo intentamos forzar. No obstante, no me sorprende que el Skoda Kodiaq no vaya demasiado fino en zona de curvas, ¿qué sentido tendría entonces comprarse el todocamino de Martorell o incluso un Q7? Siete plazas, bien acabado, bonito y encima bueno en cualquier terreno. Skoda tiene claro que busca atraer a una clientela familiar, aquellos que buscan un coche espacioso, con muchos elementos prácticos dignos de aplauso (paraguas integrado, linterna en el maletero, un sistema que evita rayar otros coches al abrir las puertas, numerosos huecos portaobjetos, etc), a la última en cuanto a tecnología, ya sea en materia de seguridad o de entretenimiento y con un precio con los pies en el suelo.

Por último, me gustaría hablar algo más de este motor y del resto de opciones que forman la familia del Skoda Kodiaq. Sinceramente, creo que este propulsor no está concebido para un coche así: es refinado, su precio es interesante y será suficiente para quienes busquen viajar y no realicen muchos kilómetros al año. No obstante, quien quiera un coche con las prestaciones suficientes para conseguir ese extra de seguridad a la hora de adelantar, quizás este propulsor pueda quedarse algo corto. Echando un vistazo a su gama de motores, creo que el dos litros de 180 CV o el diésel de 190 CV ofrecen unas prestaciones algo más alegres para los tiempos que corren.

prueba Skoda Kodiaq DSG

La prueba del Skoda Kodiaq 1.4 TSI 150 CV llega a su fin y tengo claro que la compañía lo ha vuelto a hacer: un producto redondo para quienes busquen un coche práctico y con una relación calidad/precio realmente interesante. No obstante, antes de devolverlo, me permito el lujo de llevarlo a mi zona de pruebas off-road para ver qué tal se lo pasa en estas vicisitudes: por supuesto, no es un coche para hacer el loco, pero su altura al suelo y su suspensión muy eficaz a la hora de filtrar irregularidades le permiten ciertas concesiones fuera del asfalto que suman activos a su lista de elementos positivos. La tracción integral te podrá permitir salir de algún que otro apuro, aunque seamos sinceros: ¿te comprarías un Skoda Kodiaq para ir a hacer el cabra al monte? Ni de coña.

Pero en esto consiste un SUV: no es lo mejor en nada pero se defiende en todos los frentes. Si quieres un coche para viajar tranquilo y sin agobios, incluida la de tu cuenta corriente, me parece un producto muy interesante y que satisfará incluso a aquellos más exigentes hablando en términos de calidad. Eso sí, tendrás que estar muy seguro de querer abrazar la moda SUV: si no vas a pisar tierra, yo tengo muy claro que mi dinero sería invertido en un Skoda Superb (prueba), cuesta unos 1.000 euros menos y se comporta de una manera más noble cuando tienes que enfrentarte a un puerto de montaña.

prueba Skoda Kodiaq 1.4 TSI 150 CV 4×4 DSG

  A destacar   A mejorar
Espacio interior Algunos plásticos interiores
Soluciones prácticas Motor algo justo
Confort de marcha Torpe en curvas
Ficha técnica Skoda Kodiaq 1.4 TSI 150 CV 4×4 DSG
Motor Cilindrada 1.395 cc
Motor 4 en línea
Potencia máxima 150 CV /5.000-6.000 rpm
Par máximo 250 Nm /1.500-3.500 rpm
Transmisión Caja de cambios Automática, 6 velocidades
Tracción Total
Suspensión Delantera Tipo McPherson / Resorte helicoidal / Barra estabilizadora
Trasera Paralelogramo deformable / Resorte helicoidal / Barra estabilizadora
Dimensiones Longitud 4.697 mm
Anchura 1.882 mm
Altura 1.655 mm
Distancia entre ejes 2.791 mm
Alimentación Tipo de alimentación Inyección directa. Turbo
Peso Peso 1.625 kg
Prestaciones Velocidad máxima 194 km/h
Aceleración 0-100 km/h 9,7 seg
Consumos Urbano 8,5 l/100 km
Extraurbano 6,3 l/100 km
Combinado 7,1 l/100 km
Emisiones Emisión CO2 163 g/km
Precio Precio final 35.064 euros

Fotos: Raul Salinas Automotive Photography

Resumen
Fecha de la prueba
Coche probado
Raúl Salinas
Calificación
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