Prueba Ford Focus ST Sportbreak (14)

PRUEBA: Ford Focus ST Sportbreak

Fíjate bien en el coche que tienes ante tus ojos, pues el Ford Focus ST Sportbreak de la prueba que te traemos hoy no es un coche cualquiera. Puede que su carrocería familiar te despiste un poco, pero posee ciertos detalles que llamarán tu atención. Además, en cuanto oigas o sientas su motor 2.0 EcoBoost de 250 […]

Fíjate bien en el coche que tienes ante tus ojos, pues el Ford Focus ST Sportbreak de la prueba que te traemos hoy no es un coche cualquiera. Puede que su carrocería familiar te despiste un poco, pero posee ciertos detalles que llamarán tu atención. Además, en cuanto oigas o sientas su motor 2.0 EcoBoost de 250 CV no tendrás ninguna duda: es todo un deportivo. Este Ford es un maestro a la hora de combinar elevadas prestaciones, abundante espacio y un precio atractivo.

Desde el momento en el que supe que la marca del óvalo iba a fabricar el Ford Focus ST Sportbreak me picó la curiosidad de saber qué tal se combinarían la potente mecánica de gasolina y la práctica carrocería familiar. Y la respuesta a esta pregunta se solventó nada más ponerme en marcha: este coche es todo un acierto. Por capacidades dinámicas, equipamiento y prestaciones pocos rivales –al menos, en el mismo rango de precios- pueden hacerle frente.

Prueba Ford Focus ST Sportbreak

Estéticamente, el Focus ST Sportbreak posee numerosos elementos que contribuyen a transmitir esa imagen de deportividad necesaria en un vehículo de este tipo. La llamativa parrilla, firmada con las siglas ST, parece una ‘boca’ dispuesta a ‘tragar’ todo lo que se ponga por delante. Si analizamos su silueta lateral, condicionada por la carrocería familiar, descubriremos cómo las taloneras, las llantas de aleación de 18 pulgadas y las pinzas de freno pintadas en rojo continúan con la temática ‘racing’. Como colofón, en la zaga encontramos un parachoques específico, un alerón  y una llamativa y generosa salida de escape trapezoidal.

El habitáculo del Ford Focus ST Sportbreak probado está equipado con unos fantásticos asientos firmados por Recaro, similares a los que llevaba la generación anterior del Focus ST. Al igual que sucedía con éste último, apenas hay diferencias en el salpicadero con respecto a las versiones básicas del modelo. Tendremos que fijarnos en el volante, con el logotipo ST de Ford, y en la instrumentación, que se ha visto ampliada con tres nuevos relojes que indican la temperatura y presión del aceite así como la presión de soplado del turbo, para encontrar las diferencias.

Prueba Ford Focus ST Sportbreak

La unidad probada, con el acabado ST Plus, trae un equipamiento de serie muy abultado: tapicería mixta cuero/tela, climatizador bizona, asientos delanteros calefactables, ‘Sound Symposer’ –introduce en el habitáculo el sonido de la mecánica en función cuánto pisemos el acelerador-, apertura y arranque sin llave, sensor de parking trasero, retrovisores exteriores plegables eléctricamente, limpiaparabrisas automático, sensor de luminosidad, iluminación interior de LED, faros bixenón, además de los dispositivos electrónicos de seguridad activa como el ESP –con tres reglajes posibles- o el control de tracción ‘Ford Vectoring control’ –emula la función de un autoblocante mecánico empleando los frenos-.

De manera opcional, el comprador podrá completar el equipamiento con el Paquete Tech, que por 1.200 euros incluye: frenada de emergencia en ciudad ‘Active City Stop’, reconocimiento de señales de tráfico, asistente de mantenimiento en carril, detector de vehículos en el ángulo muerto y el parabrisas térmico ‘Quickclear’. También hay disponibles dos sistemas de navegación, uno por 950 euros –con pantalla de 5 pulgadas, SYNC y USB- y otro por 1.800 euros –que añade a lo anterior la cámara de marcha atrás y un equipo de sonido con diez altavoces y subwoofer-, llantas de aleación acabadas en gris magnético por 450 euros o las pinzas de freno pintadas de color rojo por 150 euros.

Prueba Ford Focus ST Sportbreak

Basta ya de tanta teoría y pasemos a ver cómo se comporta dinámicamente el Ford Focus ST Sportbreak de la prueba. Una vez acomodado –y atrapado- en los asientos delanteros, pongo en marcha el propulsor 2.0 EcoBoost de 250 CV, introduzco la primera velocidad y suavemente comenzamos la marcha. Desde el primer momento, los 340 Nm que desarrolla la mecánica se hacen notar. De hecho, tiene tanta fuerza que en primera, segunda y tercera velocidad la dirección responde con violentos movimientos laterales ante semejante torrente de fuerza. Ojo con esto, porque si no te anticipas y agarras con fuerza el aro del volante, podrías llegar a cambiar de carril sin desearlo con el riesgo que esto conlleva.

La respuesta al acelerador del Focus ST Sportbreak es instantánea, independientemente de la relación que llevamos engranada. Como suele ser habitual entre los modelos más deportivos de la marca del óvalo, dispone de un chasis que conjuga como pocos deportividad y confort. Si le buscas las cosquillas, descubrirás cómo te permite jugar con el eje trasero. Además, gracias a la rápida dirección –menos de dos vueltas entre topes- y al control de estabilidad con tres posiciones podrás hacerlo con seguridad.  A no ser que el suelo esté mojado, será difícil que te encuentres con subviraje o grandes pérdidas de tracción. Y es que, el control de tracción con el denominado ‘Ford Vectoring Control’ es capaz de transmitir la potencia al suelo de una forma eficaz. La prueba de esto la encontramos en los registros de aceleración: de cero a 100 Km/h en 6,6 segundos y 248 Km/h de velocidad máxima.

Prueba Ford Focus ST Sportbreak

En conclusión, por los 32.500 euros que la marca pide por el Ford Focus ST Sportbreak Plus pocas opciones más encontrarás en el mercado con una relación precio/prestaciones/espacio tan interesante. Eso sí, ten en cuenta que gasta bastante, pues aunque homologue una media de 7,2 l/100Km difícilmente lograrás bajar de los 8,5l/100Km. Un pequeño precio a pagar a cambio de llevar un excelente, divertido y práctico deportivo.

Lo mejor
+Prestaciones
+Comportamiento
+Habitabilidad

Lo peor
-Dirección
-Consumo
-Pantalla del navegador pequeña

Ficha técnica Ford Focus ST Sportbreak
Motor Cilindrada 1.999 cc
Cilindros 4 – En línea
Potencia Máxima 250 CV / 5.500 rpm
Par Máximo 340 Nm / 2.000-4.500 rpm
Transmisión Caja de Cambios Manual, 6 velocidades
Tracción Delantera
Suspensión Delantera Tipo McPherson / Resorte helicoidal / Barra estabilizadora
Trasera Paralelogramo deformable / Resorte helicoidal / Barra estabilizadora
Dimensiones Longitud 4.566 mm
Anchura 1.823 mm
Altura 1.505 mm
Distancia entre Ejes 2.648 mm
Alimentación Tipo de Alimentación Inyección directa. Turbo.
Peso Peso 1.386 kg
Prestaciones Velocidad Máxima 248 km/h
Aceleración 0-100 Km/h 6,6 seg
Consumos Urbano 9,9 l/100 km
Extraurbano 5,6 l/100 km
Combinado 7,2 l/100 km
Emisiones Emisión CO2 169 g/km
Precio Precio Oficial 32.500 euros

Texto: Nacho de Haro
Fotos: Anul Oidual

 

Tags

Noticias relacionadas

2 comentarios

  1. Julio

    Excelente forma de llevar a la familia con un ambiente racing. Los compatcos deportivos de Ford siempre han destacado por su chasis, y éste ST no iba a ser menos. Seguro que es una delicia condicirlo. Además, es probable que tenga una suspensión trasera más rígida que el cinco puertas y eso le haga menos subvirador.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

Si desea obtener información sobre definición de cookies en internet pinche aquí.

CERRAR