luces-freno-rojas (1)

¿Por qué son rojas las luces de freno de los coches?

Sin duda, el origen de este concepto es curioso. Siempre hemos dado por hecho que las luces de freno, o en su defecto, el cristal que cubre los faros debe ser rojo, pero ¿por qué rojo y no amarillo, o azul?.

Si lo miramos detenidamente, los faros posteriores y las luces que emanan de ellos cuando frenamos siempre han sido rojas, lo curioso es preguntarse el por qué de esto. Se entiende que en el frontal, un cuadro óptico con luz blanca, amarilla o del intenso blanco azulado del xenón, será el color que más luminosidad proporcionará y, por ende, nos facilitará identificar cualquier obstáculo en la carretera, así como identificar a otros vehículos que circulan de frente.

luces-freno-rojas (1)

Sin embargo, el origen de los faros traseros rojos no es tan sencillo. Originariamente, este concepto de reparto de luces data del siglo XIX, en la cuna del transporte motorizado, donde los primeros medios de transporte requerían de iluminación, pero únicamente delante. Esta época supone un nivel de tráfico mínimo, por lo que no es hasta décadas después cuando se comienza a usar las luces en la parte posterior con el objetivo de comunicarse con otros vehículos, es decir, de transmitir un mensaje de posicionamiento al vehículo que viaja justamente por atrás.

Aunque la necesidad de instalar luces posteriores no tiene su origen en los coches, sino en los trenes. Este sistema de transporte, que surgió antes que el automóvil y requiere de un mayor grado de organización y señalización, pronto comenzó a usar faros y lámparas para comunicarse con otros trenes, con las estaciones y los trabajadores del ferrocarril. De hecho, no sólo las luces posteriores surgen del tren, además los semáforos, donde el rojo nos detiene y el verde nos permite avanzar, tienen sus orígenes en el ferrocarril.

Pero, ¿por qué el color rojo como indicación de frenada?. El color rojo se asocia desde hace siglos al peligro, que incluso en la naturaleza se manifiesta así (muchas bayas e insectos venenosos incluyen este color), pero no es el principal motivo por el que se eligió este color. Su origen está, de nuevo, en el ferrocarril, concretamente en unas luces de marcación situadas en los márgenes de los vagones, con el fin de indicar el tamaño de la estructura incluso cuando se circula por zonas oscuras (sistema que emplean muchos camiones en la actualidad, ya sea con luces o con bandas reflectantes).

luces-freno-rojas (2)

Por tanto, las luces de posición de color rojo en nuestros vehículos tienen su origen en estos marcadores laterales de los trenes, y que la luz que emanan de nuestros faros sea de color rojo proviene de la asociación visual de este color con el peligro. El salto desde el tren al automóvil se dio inmediatamente cuando los fabricantes se percataron de que el tráfico era cada vez mayor y se requería de un sistema de comunicación, por lo que heredaron este sistema directamente del ferrocarril, el cual se encontraba en una etapa de madurez avanzada, con métodos probados que daban resultado.

Pese a ello, en un principio sólo se instalaba un faro en la parte trasera del vehículo y no fue hasta más tarde cuando los avances en la electrónica permitieron los sistemas de iluminación duales o la inclusión de los intermitentes, a finales de los años 30.

Fuente: Jalopnik

Tags

Noticias relacionadas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

Si desea obtener información sobre definición de cookies en internet pinche aquí.

CERRAR