Renault Clio Williams

ESPECIAL: Renault Clio Williams

Rescatamos un coche que hizo historia: el Renault Clio Williams. Esta pequeña pero gran máquina francesa de 150 CV fue programada para homologar el utilitario francés para competir en los rallyes. Pero con ese propósito nació esta leyenda…

Probablemente me esté haciendo mayor, pero cuando veo coches como el que nos ocupa este reportaje, pienso: “ya no se hacen coches como los de antes”.

Aún recuerdo cuando en el año 1993, la firma francesa sacó a la venta el Renault Clio Williams. El motivo real de su puesta en el mercado no era otro que la posibilidad de homologación para su vehículo de competición en los rallyes, que exigía una serie mínima de 2.500 unidades de serie fabricadas con ciertas especificaciones compartidas con el de carreras.

Sin embargo, el éxito de este pequeño francés les llevó a producir un total de 12.100 unidades de las tres fases de este modelo de producción. Sin lugar a dudas, el éxito de ventas llegó, en parte, gracias al ilustre apellido que le acompañaba. Sin embargo, el logo de ‘Williams’ fue todo lo que aportó el glorioso equipo de Fórmula 1, que por aquel entonces montaba motores Renault– la escudería británica no estuvo relacionada con el desarrollo de este modelo especial, pero, a tenor de los resultados, tampoco hizo falta-.

Clio Williams zaga

La base del Williams era un Renault Clio 1.8 16V, modelo hasta ese momento tope de gama y versión más deportiva. Lo más destacable fue la evolución del motor F7R del Clio 16V, que pasó de 1,8 litros de cilindrada a los 2 litros que posee el motor del Williams. Las modificaciones eran tan profundas que casi se podía hablar de un motor distinto. Las válvulas, las levas que las accionan y el cigüeñal eran diferentes y se modificaron buscando un rendimiento superior, con un mayor tacto a coche de carreras.

También el chasis recibía modificaciones. De esta manera, el eje delantero era el que sufría la mayor parte de piezas nuevas. Muchas de estas que componen la suspensión delantera provenían del Renault 19 16V, lo que conllevaba un aumento en la anchura de la vía delantera de 34 mm. Las geometrías de este eje eran, por tanto, específicas de este modelo. También la flexibilidad se redujo montando un conjunto muelle amortiguador más firme, así como una barra estabilizadora un milímetro más gruesa. En el eje trasero, aunque había algún elemento que variaba, se mantuvieron las geometrías del 16V.

El Williams no tenía problemas en mostrar lo que era, no escondía su objetivo de ser un coche diseñado para aportar sensaciones a su conductor, para ser efectivo en conducción deportiva y competición. Buena prueba de ello es que este Clio no podía montar, ni en opción, elementos como el airbag, el aire acondicionado o, incluso, un sistema antibloqueo de frenos ABS. Así mismo, para aligerar su peso en la báscula, el Williams 1 carecía del sistema eléctrico de los espejos y los elevalunas.

Renault Clio Williams

De hecho, se hicieron múltiples versiones de carreras de este pequeño francés. Desde un Grupo N, que alcanzaba los 165 CV, pasando por un Grupo A, con entre 205 y 220 CV. Pero sin lugar a dudas, el más recordado por todos los aficionados es el Renault Clio Williams Maxi Kit Car, que alcanzaba una potencia de, nada menos, que 250 CV, aunque las últimas evoluciones llegaron a alcanzar los 265 CV. Este último fue uno de los representantes de una época dorada en los rallyes. Su aspecto era muy agresivo gracias a las aletas delanteras y traseras ensanchadas, así como su alerón trasero fabricado en fibra de carbono. Cualquier aficionado recuerda con añoranza aquel Williams Maxi gris que en manos de Jean Ragnotti era capaz de derrotar a cualquier adversario a la par que deleitar a los espectadores con sus espectaculares derrapadas.

Renault Clio Williams Maxi Kit Car

Pero no todo son puntos positivos para el Clio Williams. El hecho de ser un coche tan radical, con una suspensión tan firme que le hacía muy nervioso y a la ausencia de ABS, le valió el adjetivo de potencialmente peligroso. Éste no es un coche para principiantes, sino una máquina capaz de devorar carreteras de montaña exigiendo a su conductor lo mejor de sí.

Quizá ese sea el encanto de este sueño de nuestra juventud…

Texto: Julio Fernández Sánchez-Manjavacas

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2 comentarios

  1. Sergio

    Hola

    Un apunte, el clio williams primera apodado “numerado” ya que los siguientes no eran numerados no traía los elevalunas manuales manuales para ahorrar peso como indicais en el artículo, eran electricos junto la dirección asistida y el cierre centralizado.

    Gran coche y suerte de tener uno en mi garaje.

    Buenos artículos, seguid así.

  2. Alex

    Maravilloso coche… yo soy un afortunado de tener un Fase II. Una delícia de coche que envejece de maravilla con unos cuidados mínimos. A día de hoy todo funciona a la perfección, tanto de mecánica como sistema eléctrico. Ni un solo fallo desde el día que se matriculó, en noviembre del 94.

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